Las mujeres detrás de la vacuna Oxford/AstraZeneca

La doctora Sarah Gilbert es una de las científicas más destacadas del mundo. Empezó a trabajar en la Universidad de Oxford en 1994 y hoy es protagonista en la lucha contra la pandemia de Covid-19.
La doctora Sarah Gilbert es una de las científicas más destacadas del mundo. Empezó a trabajar en la Universidad de Oxford en 1994 y hoy es protagonista en la lucha contra la pandemia de Covid-19. © Cortesía Universidad de Oxford

Son cientos de personas las que han trabajado en todas las etapas de la exitosa campaña de vacunación en el Reino Unido contra el Covid-19. Homenaje a las mujeres que desarrollaron, compraron, aprobaron y aplican, cada día, la vacuna en uno de los países que lidera la carrera contra el virus.

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La planeación y desarrollo de la vacuna británica Oxford/AstraZeneca contra el Covid-19 empezó el 15 de febrero de 2020, cuando aún no se había registrado en el país la primera muerte a causa de este virus surgido en China, como lo revela un reportaje de 'The Times'.  

Desde entonces, empezó un trabajo titánico de salud pública en el que cada etapa de este una mujer estuvo liderando un proceso. 

Sara Gilbert, la arquitecta de la vacuna 

El equipo del prestigioso Instituto Jenner, de la Universidad de Oxford, liderado por la científica Sarah Gilbert, fue el encargado del desarrollo, en tiempo récord, de esta inmunización que está salvando vidas en todo el mundo. Según estudios recientes, una sola dosis de esta evita en más del 90 por ciento el riesgo de hospitalización.  

La doctora Gilbert es, sin dudas, una de las científicas más destacadas del mundo, que empezó a trabajar en la Universidad de Oxford en 1994.

Nacida en Kettering, un pueblo de Northamptonshire, en el centro de Inglaterra en 1962, ha trabajado casi toda su vida en el desarrollo de vacunas contra la malaria, el ébola, una universal contra la influenza y el síndrome respiratorio de Medio Oriente (MERS), un tipo de coronavirus cuyos avances en la investigación le permitieron crear la vacuna contra el Covid-19 rápidamente. 

En un reportaje de la 'BBC', se asegura que la creación de la vacuna tardó apenas un par de días. La maratón arrancó cuando los científicos chinos revelaron la estructura del virus. Sarah y su equipo se encerraron hasta hacerla realidad. 

Generalmente, el desarrollo de una vacuna, las pruebas y su aprobación tardan hasta 10 años. 

 

 

“El lanzamiento de la vacuna se describe con frecuencia como el mayor desafío logístico en tiempos de paz. Eso ilustra cuán enormes son los desafíos para garantizar el acceso a las vacunas”, explicó Sarah Schiffling, profesora de Gestión de la Cadena de Suministro de la Liverpool John Moores University. 

Quienes conocen a la doctora Gilbert dicen que es como la “mujer maravilla” porque además es mamá de trillizos, quienes estudian bioquímica en la universidad, y una apasionada música que toca el saxofón. 

Sus colegas afirman que es una trabajadora incansable a la que no le gusta ser el centro de atención. 

Desde su época de estudiante de colegio supo que quería ser científica, aunque ha confesado que pensó en abandonar la carrera de las ciencias por ser esta, una labor generalmente solitaria. Hoy lidera un grupo de investigadores en el que también se destacan otras mujeres. 

 

 

Por su labor invaluable para el mundo acaba de ser galardonada con la medalla Albert de la Royal Society for Arts, Manufactures and Commerce, recibido también por científicos como Stephen Hawking y Marie Curie. 

“La creación y el desarrollo de la vacuna Oxford Covid-19 se produjo después de haber trabajado en este campo durante muchos años, aprendiendo cómo pasar rápidamente de un concepto a una vacuna autorizada, lo que implica numerosos pasos a lo largo del camino”, dijo la doctora Gilbert al aceptar el galardón. 

June Raine y la aprobación de las vacunas 

La doctora June Raine, jefa de la Agencia Reguladora de Medicamentos y Productos Sanitarios, apareció en los medios el 2 de diciembre de 2020 para anunciar la aprobación del uso en el Reino Unido de otra vacuna, de Pfizer/BioNTech. 

Su calmada voz, pero llena de firmeza y conocimiento, abrió una luz de esperanza para el mundo. 

Médica general de profesión, también de la Universidad de Oxford, Raine ha dedicado su carrera a trabajar en salud pública y la seguridad de medicamentos. Lideró esa labor maratónica de estudios y pruebas para que el Reino Unido se convirtiera en el primer país occidental en aprobar la vacuna contra el Covid-19. 

28 días después, el 30 de diciembre, la doctora Raine anunció también que la vacuna desarrollada en suelo británico, de Oxford/AstraZeneca, también había superado los estrictos análisis y pruebas para poder ser utilizada en humanos.  

 

 

Los medios locales reportan que antes de la pandemia, Raine había pensado en retirarse para dedicarse a viajar, una de sus pasiones. 

Uno de sus excolegas aseguró a 'The Guardian' que “si estuviera en una película, podrías elegirla como una amigable médica de cabecera o una diplomática”, lo que describe su carácter de seriedad, conocimiento y amabilidad. 

“Desde el año pasado se han desarrollado políticas y planes sobre cómo asegurar que la infraestructura relevante para el despliegue esté en su lugar y que se puedan poner a disposición tantas dosis como sea posible donde sea necesario. Existe una gran demanda a nivel mundial de estos productos recientemente desarrollados y muy escasos”, sostiene Schiffling.

Kate Bingham y la compra de las dosis   

La empresaria Kate Bingham, como jefe del grupo comisionado de la operatividad de la vacuna, fue la encargada de negociar y comprar las diferentes vacunas cuando estaban en etapa de desarrollo. 

Finalmente, Reino Unido adquirió más de 400 millones de vacunas de siete diferentes laboratorios por un valor superior a 12 billones de libras esterlinas. 

Pero inicialmente evaluó 23 potenciales vacunas y destinó 900 millones de libras esterlinas antes de firmar cualquier contrato, mientras ya estaba en marcha la organización de la enorme infraestructura requerida para la vacunación. 

Amiga personal de Boris Johnson, desde su época de estudiantes en Oxford, la bioquímica Kate Bingham fue encargada directamente por el primer ministro con la misión de “parar que más gente muera”. Esta debía concretarse a la mayor velocidad posible. 

El acceso directo al premier garantizó el éxito de su labor en la que vencer los pasos lentos de la burocracia estatal fue su primer desafío. 

Es muy importante reconocer toda la experiencia que ahora se está dedicando a aumentar la producción y desplegar las vacunas a todo el mundo

Con más de 30 años en el sector farmacéutico, en los que lanzó varios medicamentos para el tratamiento de enfermedades como el cáncer, Bingham es reconocida por “ser una persona poderosa que hace las cosas”, dijo una fuente a 'The Times'.  

Una vez terminó la etapa de la compra de las primeras vacunas, se retiró de su cargo sin salario. 

“El desarrollo de las vacunas en un tiempo récord fue un gran logro, pero es muy importante reconocer también toda la experiencia que ahora se está dedicando a aumentar la producción y desplegar las vacunas a todo el mundo”, afirma Schiffling. 

Además de estas mujeres, otras cientos están trabajando como científicas o médicas y enfermeras en la primera línea atendiendo diariamente los pacientes con Covid-19 y en la campaña de vacunación. 

“Hay mujeres líderes increíbles en el programa de vacunas en Inglaterra”, afirmó Beccy Baird, experta del Kings Fund.

Estas mujeres también serán la inspiración de millones de niñas que también sueñan con transformar el mundo y salvar vidas.

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