Las relaciones con Rusia y Hungría centran el debate en la cumbre de la UE

El canciller austriaco Sebastian Kurz y la canciller alemana Angela Merkel conversan al inicio de la reunión de líderes de la Unión Europea en Bruselas, Bélgica, el 24 de junio de 2021.
El canciller austriaco Sebastian Kurz y la canciller alemana Angela Merkel conversan al inicio de la reunión de líderes de la Unión Europea en Bruselas, Bélgica, el 24 de junio de 2021. REUTERS - POOL

Este jueves comenzó en Bruselas la cumbre de dos días de los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea. En ella se abordan principalmente las relaciones con Rusia y Turquía, así como la preocupación por la variante Delta del coronavirus y temas migratorios. Sin ser parte oficial de la agenda de la cumbre, también está muy presente la polémica por la ley húngara sobre la homosexualidad.

Anuncios

La Unión Europea protagonizó una cumbre de jefes de Estado y Gobierno con numerosos frentes abiertos. Entre sus principales preocupaciones estaban la relación con países vecinos como Rusia y Turquía, deteriorada en los últimos meses por el trato al opositor Alexéi Navalny y los tratados migratorios, respectivamente. A esto hay que añadir una polémica interna, la de la controvertida nueva ley homófoba de Hungría, uno de los miembros más conflictivos de la organización.

La situación con el vecino ruso está centrando el debate de los dos días de cumbre, urgente tras la reunión de Putin y Biden hace unos días en la que acercaron posturas. La Unión Europea se encuentra, de nuevo, a remolque de la principal potencia a nivel mundial en la relación con Rusia, algo que algunos socios europeos ven con preocupación.

Por ello, Francia y Alemania han intentado convencer a sus socios europeos de la necesidad de encauzar las relaciones con el Kremlin. La canciller alemana, Angela Merkel, instó a los 27 países miembros la necesidad de abordar “cómo podemos crear formatos de diálogo” con Rusia, porque "la mejor forma de solucionar el conflicto, lo hemos visto con el presidente estadounidense, es hablando el uno con el otro".

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, se dirige a los medios de comunicación a su llegada al primer día de la cumbre de la UE en el edificio del Consejo Europeo en Bruselas, Bélgica, el 24 de junio de 2021.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, se dirige a los medios de comunicación a su llegada al primer día de la cumbre de la UE en el edificio del Consejo Europeo en Bruselas, Bélgica, el 24 de junio de 2021. © John Thys/Pool vía REUTERS

"No podemos permanecer en una lógica puramente reactiva cuando se trata de Rusia", dijo el presidente francés, Emmanuel Macron. "Espero que podamos, con una verdadera unidad y coordinación europea, mantener este diálogo", añadió. En juego está, según el propio Macron, “la estabilidad del continente”.

Macron habló también de ahondar en los “cinco principios” con Rusia: la total implementación de los acuerdos de Minsk para pacificar Ucrania, unas relaciones más fuertes con los vecinos del Este, reforzar la resiliencia de la UE, comprometerse selectivamente con Moscú en asuntos de interés comunitario y los contactos entre pueblos para apoyar a la sociedad civil rusa.

El canciller austriaco, Sebastian Kurz, mostró asimismo su preocupación al llegar a la cumbre. "Esto no se debería dejar solo a los Estados miembros y en ningún caso a Estados Unidos", afirmó. “Pequeños Estados miembros como nosotros estamos en contacto regular con el presidente ruso. ¿Por qué no debe hacerlo también la UE en su conjunto?”, se preguntaba Kurz.

Disonancias dentro del bloque europeo

Pese a la preocupación y la fuerza de las palabras de los dos principales países de la Unión Europea, no hay unanimidad al respecto de la relación con el Kremlin. El primer ministro neerlandés en funciones, Mark Rutte, aseguró que no participará en una reunión europea con Vladimir Putin, si bien está abierto a que los presidentes de la Comisión y el Consejo se reúnan con él.

El primer ministro saliente y diputado del VVD, Mark Rutte, de pie en la Cámara de Representantes de La Haya, durante un debate sobre el fallido reconocimiento de la formación, el 2 de abril de 2021.
El primer ministro saliente y diputado del VVD, Mark Rutte, de pie en la Cámara de Representantes de La Haya, durante un debate sobre el fallido reconocimiento de la formación, el 2 de abril de 2021. © Bart Maat / AFP

Desde los países bálticos, fronterizos con Rusia y temerosos de su poder de influencia y posibles intenciones de expansión, también llegaron voces discordantes. "La última vez tuvimos una discusión muy buena con todos los líderes sobre Rusia. Fue muy abierta y todos coincidimos en que Rusia es una gran amenaza”, dijo la primera ministra de Estonia, Kaja Kallas.

“Son más agresivos y me pregunto qué ha pasado ahora, de dónde viene esta propuesta, y estoy muy, muy interesada en escuchar sus argumentos, qué ha cambiado desde la última vez”, añadió. Sus vecinos Lituania y Letonia advirtieron también del riesgo de las relaciones con Rusia.

“Debemos ser extremadamente cautelosos, esto no es como la relación de Rusia con Estados Unidos”, afirmó el presidente de Lituania, Gitanas Nauseda. Mientras, el primer ministro letón, Arturs Karins, advirtió que “un diálogo debe tener también un cierto coste para Rusia”. El Kremlin “no entiende ese tipo de concesiones gratuitas como una señal de fortaleza”, agregó.

La política migratoria de "contención" avanza entre los miembros de la UE

Uno de los principales motivos de la reunión de los 27 jefes de Estado y Gobierno de la UE era el del futuro de la política migratoria. La llegada de migrantes a las fronteras del bloque es uno de los temas que más dividen a los miembros y que más preocupan a Bruselas, ya que han aupado a movimientos euroescépticos de extrema derecha en los últimos años. 

La línea desarrollada sigue siendo la misma, la de la subcontratación de terceros países que se encarguen de frenar progresivamente el flujo de migrantes procedentes eminentemente de Medio Oriente y África. 

Los 27 miembros de la UE siguen siendo incapaces de acordar de qué forma deben ayudar a estas personas los países europeos y si debe o no existir una responsabilidad compartida de las crisis migratorias que se viven especialmente en el Mediterráneo. Es decir, que si los miembros de la comunidad deben o no repartir en sus fronteras el flujo de personas que arriben desde el sur.  

En lo que sí se ha podido dar pasos es en cómo evitar que estas personas lleguen a Europa. Desde el bloque apuntaron que "se intensificarán las asociaciones y la cooperación mutuamente beneficiosas con los países de origen y tránsito". 

Desde la UE aseguraron que se utilizarán "instrumentos incentivos" para que estos países, a los que no se hizo mención específicamente, estén abiertos a cooperar. Algo que parece indicar grandes inyecciones de dinero a la región del Magreb y Turquía para que frenen este flujo de personas procedentes de zonas en conflicto como Yemen, Siria o Sudán. Se estima que unos 8.000 millones de euros pueden ser destinados a estos fines migratorios. 

A parte del refuerzo de las fronteras de la UE y de los países colindantes con ella, este dinero pretende abordar las problemáticas de los países emisores de migrantes que obligan a estas personas a abandonar sus hogares. 

Las llegadas de migrantes se redujeron a un goteo más reducido después de que la Unión cerrara un acuerdo en 2015 en el que Turquía se comprometió a impedir la llegada de personas a costas griegas. Los países miembros están tratando de replicar ese modelo en el norte de África.

La ley de homosexualidad en Hungría protagoniza una de las mayores polémicas de la convención 

En un principio, la controvertida ley sobre la homosexualidad aprobada por el Parlamento húngaro el 15 de junio no entraba dentro de los temas a tratar en esta cumbre. Sin embargo, la disputa entre los jefes de Gobierno de varios miembros de la Unión Europea y Viktor Orban ha sido de lo más sonado de la reunión.

Ante la intensas y numerosas críticas de diferentes países a la ley, Orban la defendió diciendo que quienes la critican no conocen su contenido. Tras la reunión Orban sostuvo que "la ley ya está anunciada, está publicada y está hecha" y mantuvo su negativa a retirarla a pesar de las presiones.

Orban ha sostenido durante estos días que su ley se trata de una norma que protege a los menores de la pedofilia, sin embargo, hay varios puntos en los que se prohíbe hablar a menores de dieciocho años sobre la homosexualidad y la transexualidad en casi cualquier ámbito. 

Orban ha asegurado durante la cumbre que en su juventud "defendió" los derechos de los homosexuales en su lucha contra la dictadura comunista que gobernó en Hungría durante gran parte del siglo XX, aunque en sus políticas de los últimos 10 años ha predominado un corte ultraconservador y ultracatólico contra este colectivo.

Estos puntos han causado reacción entre los principales líderes de los miembros de la Unión Europea y los funcionarios encargados de representar a la misma institución. Hasta 17 estados de los 27 miembros firmaron una carta de condena a la ley. 

Tras la negativa del primer ministro húngaro, otros representantes, como su homólogo neerlandés, Mark Rutte, han asegurado que "Hungría debe darse cuenta de que es un miembro de la Unión Europea y, por lo tanto, miembro de los valores que se comparten", añadiendo que si no están de acuerdo deberían "salir" del bloque. 

Preocupación por la variante Delta del Covid-19

Francia y Alemania también aunaron voces para pedir al resto de países de la Unión Europea mayor cuidado a la hora de legislar sobre los viajes desde terceros países. La razón principal es la preocupación por la variante Delta del coronavirus y el aumento de casos derivados de ella en la UE.

"Todos debemos estar atentos porque viene la tan mentada variante Delta, que se propaga mucho más rápido que las otras variantes y afecta a personas que no están vacunadas o que sólo se han puesto una dosis", dijo Macron antes de la cumbre.

La canciller alemana Angela Merkel hace una declaración de gobierno sobre la próxima reunión del Consejo Europeo en la cámara baja del parlamento Bundestag en Berlín, Alemania, 24 de junio de 2021.
La canciller alemana Angela Merkel hace una declaración de gobierno sobre la próxima reunión del Consejo Europeo en la cámara baja del parlamento Bundestag en Berlín, Alemania, 24 de junio de 2021. © REUTERS/Michele Tantussi

“Presionaré para que se adopte un enfoque más coordinado, especialmente en lo que respecta a las entradas procedentes de regiones en las que abundan las variantes del virus”, afirmó Angela Merkel. Sobre la mesa está la posibilidad de imponer mayores restricciones a los viajeros provenientes de Reino Unido debido a la propagación de la variante.

Con EFE y Reuters.

Boletín de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24

Lleve las noticias internacionales a todas partes con usted. Descargue la app de France 24