ARTE+France 24

Phuket, paraíso turístico de Tailandia, se reinventa por la pandemia

Una de las playas de la isla de Phuket, Tailandia, sin turistas por las medidas tomadas por el Gobierno para controlar los brotes de Covid-19.
Una de las playas de la isla de Phuket, Tailandia, sin turistas por las medidas tomadas por el Gobierno para controlar los brotes de Covid-19. © ARTE

Phuket es una isla ubicada al sur de Tailandia considerada como la perla del mar de Andamán. El 85 % de su economía gira en torno al turismo gracias a sus grandes extensiones de arena blanca y aguas cristalinas que son la atracción de millones de turistas cada año. Sin embargo, la pandemia de Covid-19, y las medidas tomadas por el Gobierno para evitar los contagios, ha impactado la principal fuente económica. A pesar del golpe, los lugareños decidieron darle un vuelco a la situación.

Anuncios

Desde que el virus llegó a Tailandia el país tomó medidas verticales para evitar la propagación del patógeno como el cierre de sus fronteras. 

Kata Beach, uno de los principales balnearios en la isla de Phuket, se percibe vacío y triste sin la presencia de visitantes, en su mayoría extranjeros. En la localidad, una parte de los hoteles ha cerrado debido al poco movimiento de turistas. 

Muchos trabajadores del sector, con algo de suerte, han tenido que cambiar de empleo regresando a los cultivos o vendiendo comidas en los mercados de la ciudad, labores que exigen una mayor dedicación de tiempo pero que generan menos dinero. 

Previo a la pandemia, unos 14 millones de turistas visitaban anualmente la isla, lo que dejaba un promedio de 10.000 millones de euros. 

No obstante, la población tailandesa se caracteriza por superar adversidades. En 2004, parte de la población se vio afectada por un tsunami, un fenómeno que obligó a la colaboración colectiva para reponerse y volver a recibir a los turistas. 

En la actual crisis la situación no ha sido distinta. Algunos hoteles, especialmente los más grandes, han desarrollado programas de atención para los ciudadanos entregando raciones de comida diarias. Por otro lado, los pequeños comercios se mantienen debido a la colaboración de los lugareños que optan por comprar productos a los expendedores locales seducidos por las promociones gubernamentales. 

La crisis ha afectado a todos por igual, desde los más adinerados hasta los más pobres. Por ello, una parte de los dueños de hoteles y restaurantes, especialmente los que invirtieron en negocios de lujo, optaron por reinventarse y mantenerse abiertos al público para evitar el despido de sus empleados. 

La pandemia, para algunos inversionistas, ha dejado una enseñanza. “No se debe invertir todo el dinero en un solo negocio, por el contrario hay que diversificarse”, explica Kim Teerasaak, propietario de un lujoso restaurante en Phuket. 

Por el momento, la mente de los habitantes de Phuket está enfocada en sobrevivir, cuidarse y salir adelante. Con la esperanza de que todo cambiará una vez el mundo adopte la nueva normalidad al pasar la pandemia.

Boletín de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24

Lleve las noticias internacionales a todas partes con usted. Descargue la app de France 24