Francia: la Ley del Clima se enfrenta a un juicio de legitimidad antes de su examen parlamentario

Un manifestante (R) sostiene una pancarta en la que se lee "democracia débil" mientras miles de personas participan en una manifestación convocada por Youth for climate y varias ONGs y sindicatos por una "verdadera" Ley del Clima, en Nantes, este domingo.
Un manifestante (R) sostiene una pancarta en la que se lee "democracia débil" mientras miles de personas participan en una manifestación convocada por Youth for climate y varias ONGs y sindicatos por una "verdadera" Ley del Clima, en Nantes, este domingo. © Loïc Venance / AFP

Varias ONG convocan manifestaciones el domingo para reclamar "una verdadera ley del clima", afirmando que el proyecto de la Ley del Clima y de la Resiliencia no permitirá a Francia cumplir sus compromisos climáticos. El Gobierno cree, por el contrario, que su texto, que será examinado el lunes en la Asamblea Nacional, provocará un cambio en la sociedad.

Anuncios

La consigna es directa: los manifestantes que marchan el domingo 28 de marzo, convocados por algunos miembros de la Convención Ciudadana del Clima y varias asociaciones que luchan por la protección del medio ambiente en París y en el resto de Francia, exigen "una verdadera ley del clima". Según ellos, el proyecto de la 'Ley del Clima y de la Resiliencia' de la ministra de Transición Ecológica, Barbara Pompili, que se examinará en sesión plenaria en la Asamblea Nacional a partir del lunes, no es suficientemente ambicioso. Tanto que ya no es legítimo a los ojos de las ONG y los activistas que trabajan en defensa del clima.

"Este proyecto de ley no permitirá a Francia alcanzar sus objetivos de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. Vemos los impactos del calentamiento global todos los días. No entendemos por qué el Gobierno y los parlamentarios no se dan cuenta de que nos enfrentamos a un peligro inminente", declaró Anne Bringault, coordinadora de operaciones de la Red de Acción por el Clima, que reúne a las asociaciones implicadas en la lucha contra el cambio climático, en una entrevista con France 24.

Para cumplir sus compromisos, Francia debe reducir de aquí a 2030 sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en un 40% con respecto a 1990. El presidente francés, Emmanuel Macron, creó en 2019 una Convención sobre el Clima que reune a 150 ciudadanos elegidos por sorteo y encargados de formular propuestas para alcanzar este objetivo. El proyecto de la 'Ley del Clima y de la Resiliencia', presentado a mediados de febrero al Consejo de Ministros y examinado del 8 al 19 de marzo en una comisión especial en la Asamblea, incluye algunas de las medidas presentadas por la Convención Ciudadana en el verano de 2020.

El problema es que los actores involucrados en el país en la protección del medio ambiente rechazan severamente el proyecto de ley del Gobierno. El Consejo Económico, Social y Medioambiental (Cese), el Alto Consejo para el Clima (HCC), todas las ONG e incluso la Convención Ciudadana para el Clima han emitido opiniones muy negativas sobre el contenido del texto.

"Es una ley que sigue dando pequeños pasos, que contiene muchos incentivos pero no medidas de carácter obligatorio y aplaza ciertos objetivos esenciales, en particular la eliminación de los combustibles fósiles en el transporte", afirmó Anne Bringault.

"Estamos siendo, una vez, más hipócritas"

El examen del proyecto de ley en la comisión especial también fue mal vivido por la oposición, que vio cómo se rechazaban la mayoría de sus enmiendas sin el menor debate por considerarlas no conformes. La diputada de Deux-Sèvres, Delphine Batho, vio cómo se rechazaban una tras otra sus enmiendas, que recogían las propuestas de la Convención Ciudadana por el Clima. En su opinión, la versión del proyecto de la 'Ley del Clima y de la Resiliencia' es, al final de las dos semanas de trabajo de la comisión especial, aún menos ambiciosa que la presentada al Consejo de Ministros.

"Barbara Pompili había dicho que no aceptaría ningún retroceso en la comisión, pero sí hubo retrocesos en la renovación térmica de las viviendas, en la publicidad o en la artificialización del suelo, enumera la ex ministra de Ecología de François Hollande, contactada por France 24. "Estamos siendo una vez más hipócritas. En todos los temas difíciles, como el gasóleo de carretera o los abonos nitrogenados, los artículos no tienen alcance normativo. Y para no decidir, para no tomar decisiones, se han encargado 19 informes".

En el Ministerio de Transición Ecológica prefieren ver el vaso medio lleno. "Estamos convencidos de que es un texto que lleva una ecología ambiciosa pero también unificadora, asegura uno de los asesores de Barbara Pompili, contactado por France 24. "Hemos sido capaces de encontrar el equilibrio entre la necesidad de llevar los cursores al máximo y asumir el hecho de tomar en cuenta un cierto número de cuestiones económicas y sociales", indica.

El 10 de febrero, la ministra de Transición Ecológica tuiteaba: "La ley #ResilienciaClimática es un texto completo y concreto, que impulsa cambios importantes para nuestra sociedad y crea soluciones prácticas para los franceses. Una ley que introducirá la ecología en nuestras vidas".

Una contrapropuesta "para una verdadera Ley del Clima"

Observando el abismo existente entre lo que proponen los 150 ciudadanos y el contenido del proyecto de ley, los eurodiputados Delphine Batho y Matthieu Orphelin presentaron el 23 de marzo una propuesta de ley titulada "por una verdadera Ley del Clima", retomando el lema de las manifestaciones previstas para el domingo.

Este contraproyecto no tiene ninguna posibilidad de ser votado, pero, en opinión de sus firmantes, se trata de demostrar un enfoque radicalmente distinto, que creen que sería entre cinco y ocho veces más eficaz para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero que el texto gubernamental.

Delphine Batho y Matthieu Orphelin proponen así la renovación ecológica de todas las viviendas, la ayuda a los hogares más modestos para que compren un coche menos contaminante, un plan de inversiones ferroviarias y el fin de las inversiones bancarias en combustibles fósiles.

Delphine Batho hizo pública la "verdadera Ley del Clima" en sus redes sociales. "Nuestro proyecto de ley se centra en las medidas más eficaces para reducir los gases de efecto invernadero, respetando la justicia social", afirma la diputada. "Queríamos demostrar que es posible, con medidas concretas y accesibles, al alcance de la mano, mantener los compromisos de Francia, cosa que el Gobierno no está haciendo".

Para los críticos del Gobierno, el proyecto de la 'Ley del Clima y de la Resiliencia' no permitirá por sí solo reducir en un 40% las emisiones de gases de efecto invernadero para 2030, de ahí el juicio de legitimidad que se está haciendo. Por su parte, el Ministerio de Transición Ecológica responde que hay que tener en cuenta el conjunto de la acción gubernamental desde 2017 para juzgar la trayectoria francesa en materia de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.

"Puedo decirles que la Ley del Clima y de la Resiliencia, así como todas las leyes anteriores -la ley de orientación de las movilidades, la ley de economía circular, la ley Egalim (agricultura y alimentación), la ley Energía-Clima- nos permitirán alcanzar los objetivos de la estrategia nacional de bajas emisiones de carbono", respondió así Emmanuelle Wargon, ministra delegada de Vivienda de Barbara Pompili, a Matthieu Orphelin, el 23 de marzo, durante las preguntas al Gobierno. Antes de añadir: "La verdadera Ley del Clima, ya existe".

"La transición ecológica no es un asunto menor", reconoce el asesor de Barbara Pompili. "Viene a cuestionar todo nuestro modo de vida. Pero la ministra siempre presionará para hacer más. Y es sin duda este Gobierno el que habrá hecho lo esencial del trabajo, nunca hubo tanto dinero para la ecología como hoy".

"El desastre del calentamiento global"

Pero esta visión optimista que exhibe el Gobierno no es suficiente para los ciudadanos de la Convención del Clima, reunidos desde el final de sus trabajos en la asociación "Los 150", quienes acaban de lanzar un "juramento por el clima" para animar a los franceses a adaptar su estilo de vida a los objetivos de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero.

"Entendimos que la 'Ley del Clima y de la Resiliencia' no lograría el objetivo que se buscaba, así que ahora queremos dirigirnos directamente a los franceses", explica William Aucant, uno de los miembros de la Convención del Clima, contactado por France 24. "Desde el momento en que el ciudadano toma conciencia del desastre que representa el calentamiento global, lo político puede ir más allá", añade.

"Los 150 quieren reafirmar el espíritu y los objetivos de la #ConvenciónCiudadana para el #Clima para ponerlos y mantenerlos en el centro del debate público. Hoy hacen un llamamiento a toda la sociedad para que se comprometa con ellos", declara la asociación, al tuitear el juramento. 

Para presionar a los parlamentarios, "Los 150" también convocaron una manifestación este domingo. Tras varios meses de consulta y diálogo con el Ejecutivo y los parlamentarios, las calles representan ahora la última palanca disponible en la lucha de poder entre ellos y los políticos.

"Vemos que son los políticos los que bloquean las transformaciones necesarias, mientras que hay una fuerte expectativa de los ciudadanos, juzga Anne Bringault. Esta ley es la última oportunidad en este quinquenio para cambiar nuestro rumbo. Pero es casi imposible que se produzcan avances en la sesión plenaria. Una vez más, lo que prevalece es la economía y el corto plazo".

En cuanto al Ministerio de Transición Ecológica, promete mejoras, sobre todo en materia de renovación térmica o publicidad. "Decir que este texto no es una verdadera ley del Clima es deshonesto. Ningún otro país del mundo está lanzando tantos proyectos al mismo tiempo. Será una ley de cambio de la sociedad", quiere creer el asesor de Barbara Pompili.

*Este artículo fue adaptado de su original en Francés

Boletín de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24