Unesco propone incluir a la Gran Barrera de Coral como patrimonio en peligro; Australia se opone

Un banco de peces nada sobre una colonia de coral cuerno de ciervo en la Gran Barrera de Coral frente a la costa de Cairns, Australia. 25 de octubre de 2019.
Un banco de peces nada sobre una colonia de coral cuerno de ciervo en la Gran Barrera de Coral frente a la costa de Cairns, Australia. 25 de octubre de 2019. © Lucas Jackson / Reuters

El Gobierno australiano está enfurecido luego de que la Unesco anunciara que pretende agregar a la Gran Barrera de Coral, el mayor sistema coralino del mundo, en la lista de Patrimonio Mundial en Peligro. La decisión molesta a Canberra porque el ecosistema marino, ubicado en el noreste del país, podría perder el estatus de Patrimonio de la Humanidad con la designación. 

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Los australianos le dicen “la octava maravilla del mundo”. La Gran Barrera de Coral está en el centro de la actual disputa entre Australia y la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), ya que esta recomendó incluir al ecosistema marino en la lista de Patrimonio Mundial en Peligro.

Para los ambientalistas la designación es significativa porque el cuidado sería aún mayor en el arrecife de coral más grande del mundo. Pero el Gobierno australiano no piensa lo mismo.

Por un lado, Canberra ha presionado a la Unesco durante varios años para mantener a la Gran Barrera de Coral fuera de la lista de ecosistemas en peligro de extinción, pues podría llevar a su arrecife de coral a perder el estatus de Patrimonio de la Humanidad, y de paso su atractivo turístico.

Por otro lado, la ministra de Medio Ambiente australiana Susan Ley dijo que la Gran Barrera de Coral está muy bien administrada. Según ella, la decisión de la Unesco no toma en consideración los miles de millones de dólares gastados para intentar proteger este ecosistema.

Por estas razones, el Ejecutivo de Canberra decidió impugnar la decisión del organismo de la ONU y, según dijo Ley, el Gobierno “se opondrá fuertemente al borrador de la recomendación al Comité de Patrimonio Mundial”, al expresar su “preocupación sobre el desvío del proceso normal en la evaluación del estatus de la conservación”.

Australia, ¿sin un objetivo medioambiental claro?

El anuncio de la Unesco no es en vano. El objetivo de la medida es contrarrestar los efectos del cambio climático, ya que la conservación del arrecife se ha deteriorado. Además, ha sufrido un blanqueamiento de corales masivos en 2016, 2017 y 2020.

La inclusión de la Gran Barrera de Coral en la lista de Patrimonio Mundial en Peligro no es una sanción. Algunos países incluso lo ven como una manera de tomar conciencia por parte de la comunidad internacional y de contribuir a la protección de este patrimonio.

Por su parte, Australia defiende sus esfuerzos para proteger este ecosistema y ha asegurado haber gastado más de 395 millones de dólares australianos para la salvaguardia de este lugar. Incluso, Canberra trató de echarle la culpa a China de la decisión, ya que es este país asiático el que preside el comité de la Unesco.

“Esta decisión fue defectuosa. Claramente, hubo política detrás de ella”, dijo Ley, y agregó que Australia había transmitido sus preocupaciones a la Directora General de la Unesco, Audrey Azoulay.

Australia es uno de los mayores importadores de carbón y gas natural del mundo y hasta ahora no ha establecido un objetivo de neutralidad de carbono para 2050. En algún momento, el primer ministro, Scott Morrison, dijo que el país esperaba alcanzarlo “lo antes posible”, sin poner en peligro los empleos y las empresas.

Según Richard Leck, director de océanos de WWF, la recomendación de la Unesco muestra de forma “clara e inequívoca que el Gobierno australiano no está haciendo lo suficiente para proteger nuestro mayor activo natural, especialmente contra el cambio climático”.

Un mundo submarino único

La Gran Barrera de Coral es un lugar único en el planeta. Su tamaño se acerca a los 2.600 kilómetros y es hogar de 400 tipos de coral, 1.500 especies de peces y 4.000 variedades de moluscos. Es tan grande que es posible verlo desde el espacio.

Debajo de sus aguas cristalinas hay toda una comunidad submarina, por eso muchos dicen que es el organismo viviente más extenso del mundo.

Pero, este lugar, que es el sueño de buceadores y amantes de la naturaleza, está desapareciendo lentamente a raíz del calentamiento global, el cual ha provocado el calentamiento del agua de los océanos.

Según varios estudios, cerca del 50 por ciento de la Gran Barrera de Coral ha desaparecido en los últimos 30 años. La extinción de miles de corales se ha acelerado por el blanqueamiento masivo de esta especie y esto sucede cuando la temperatura del agua pasa por encima de los 30 grados centígrados.

Como consecuencia, los corales pierden su elasticidad y sus llamativos colores se van perdiendo para quedar completamente blancos. El blanqueo es un fenómeno de debilitamiento que produce decoloración. Cuando la temperatura del agua aumenta, esto provoca la expulsión de las algas simbióticas que dan color al coral.

Este ecosistema se ha visto igualmente afectado por los ciclones y es víctima de la escorrentía agrícola y del acanthaster púrpura, una estrella de mar que devora corales.

Con Reuters, AFP y EFE

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