Líbano: convocan a observadores para monitorear la campaña de vacunación

El Banco Mundial firmó un acuerdo con la Federación Internacional de la Cruz Roja para que vigile la campaña de vacunación en Líbano.
El Banco Mundial firmó un acuerdo con la Federación Internacional de la Cruz Roja para que vigile la campaña de vacunación en Líbano. © France 24

El Banco Mundial firmó un acuerdo con la Federación Internacional de la Cruz Roja para garantizar que el reparto de las vacunas en Líbano sea equitativo y transparente, mientras los casos de corrupción empiezan enturbiar la campaña.

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Con el objetivo de frenar la ola de contagios en Líbano, el Banco Mundial decidió asignar a este país 34 millones de dólares para la adquisición de tres millones de dosis de las vacunas de Pfizer. Pero antes de concederle a Líbano esa cantidad, la institución puso como requisito que el plan nacional de vacunación fuera transparente y equitativo.

A sabiendas de los males que arrastran los políticos libaneses, el Banco Mundial quiso ser prudente y firmó un acuerdo con la Federación Internacional de la Cruz Roja (FICR) y la Media Luna Roja para organizar un equipo de observadores independientes y poder monitorear la campaña.  

La función de los observadores de la Cruz Roja es supervisar la cadena de suministro de la vacuna contra el Covid-19, que incluye, entre otros, el almacenamiento y mantenimiento de existencias a temperatura correcta en toda la cadena de suministro, la prestación de servicios en los lugares de vacunación, monitorear los centros de vacunación y revisar el número de inscripciones diarias y turnos asignados para que nadie se salte el suyo. 

Pero el equipo de observadores se ha topado con la corrupción del sistema político libanés y los escándalos se han ido multiplicando en tan solo 10 días de campaña. Primero fue la vacunación en bloque de una treintena de parlamentarios a los que les llevaron la vacuna al Hemiciclo sin ni siquiera tenerse que desplazar al centro de vacunación y después salió a la luz que el octogenario presidente Michel Aoun, su esposa y círculo cercano mucho más longevo, se había vacunado sin respetar el turno en el palacio presidencial de Baabda.

El presidente libanés Michel Aoun ofrece una conferencia de prensa televisada en el palacio presidencial en Baabda, al este de la capital, en Beirut.
El presidente libanés Michel Aoun ofrece una conferencia de prensa televisada en el palacio presidencial en Baabda, al este de la capital, en Beirut. © AFP

En declaraciones a France 24, la portavoz de FICR, Rana Sidani, aseguró que su equipo de observadores no fue informado por el Ministerio de Salud de que un equipo móvil fue a vacunar al presidente y su familia al palacio presidencial. Sidani también desconocía que se montó un puesto de vacunación en el Parlamento libanés para que los representantes fueran inoculados. 

El claro abuso de confianza ha llevado al Banco Mundial a lanzar una dura advertencia y a recordarles a las autoridades libanesas que si rompen la confianza se suspenderá el crédito y no habrá más vacunas para el Líbano.

Hasta la fecha se han formado 32 monitores que se reparten entre los principales centros de vacunación. Líbano ha recibido hasta ahora dos tandas de un total de 60.000 vacunas Pfizer/BioNTech pero el proceso es lento y el personal de salud, que son grupo prioritario, se queja de que menos del 40% de ellos han sido vacunados. 

Líbano se enfrenta a muchos desafíos, pero en manos de las autoridades libanesas está el cumplimiento del plan nacional de vacunación para superar la pandemia. 

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