El viaje del papa a Irak: un "acto de amor" entre la pandemia y la inestabilidad regional

Tanto el papa Francisco, de 84 años, como el pontífice emérito Benedicto XVI, de 93 años, ya han recibido la segunda dosis de la vacuna contra el coronavirus.
Tanto el papa Francisco, de 84 años, como el pontífice emérito Benedicto XVI, de 93 años, ya han recibido la segunda dosis de la vacuna contra el coronavirus. © GUGLIELMO MANGIAPANE / AFP

El papa Francisco hará una visita histórica a Irak entre el 5 y el 8 de marzo, una nación predominantemente musulmana donde la minoría cristiana ha sido perseguida por grupos yihadistas. El Vaticano califica el viaje del pontífice, de 84 años, como un "acto de amor," pero reconoce los riesgos ante la pandemia del Covid-19 y la inestabilidad que afecta al país y a la región. No obstante, asegura que tomó medidas para minimizar los riesgos.

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El papa Francisco llegará a Irak en un viaje inédito que intentará tender puentes entre el catolicismo y el islam, en una nación donde la comunidad de cristianos católicos ha sido tradicionalmente castigada y perseguida.

El argentino Jorge Bergoglio se convierte en el primer máximo representante de la Iglesia católica en visitar este país, un anhelo que también tuvo el fallecido Juan Pablo II, pero que se vio truncado por los problemas de seguridad en la región.

El Vaticano ha definido esta visita como "un acto de amor" aunque también como "algo extremo", pues se da en medio de una pandemia y de nuevos episodios de violencia en la región.

Trabajadores reparan una calle dañada cerca de la Gran Iglesia Inmaculada, antes de la visita planificada del Papa Francisco a Irak, en Qaraqosh, Irak, el 22 de febrero de 2021.
Trabajadores reparan una calle dañada cerca de la Gran Iglesia Inmaculada, antes de la visita planificada del Papa Francisco a Irak, en Qaraqosh, Irak, el 22 de febrero de 2021. © Reuters/Thaier al-Sudani

 

Sin embargo, la institución religiosa señala que es el momento de reconfortar a los católicos, que son uno de los objetivos de la violencia de grupos terroristas en la región, como el autodenominado Estado Islámico (EI)

Este viaje estaba preparado para 2020, pero tuvo que ser aplazado justamente por la emergencia sanitaria.

Irak, un país abrumadoramente musulmán, alberga varias comunidades cristianas antiguas, que ahora suman entre 200.000 y 300.000 personas de los 1,5 millones que vivían en este territorio antes de la invasión estadounidense que derrocó a Saddam Hussein en 2003.

 

El líder religioso cumplirá con su trayecto histórico ante la mirada y preocupación de quienes aseguran que es un viaje “peligroso”, como lo calificó el papa emérito Benedicto XVI. “Creo que es un viaje muy importante (…) Por desgracia tiene lugar en un momento muy difícil que lo convierte también en un viaje peligroso, por motivos de seguridad y por el Covid-19. Y después está la situación iraquí inestable. Acompañaré a Francisco en la plegaria”, dijo en declaraciones al diario italiano Corriere della Sera.

Las medidas del Vaticano

Tanto el papa, de 84 años, como el equipo que lo acompañará se encuentra vacunado contra el nuevo coronavirus y viajará con medidas para minimizar los riesgos para los asistentes a los encuentros, como la drástica disminución de aforo en los sitios seleccionados.

El primer papa latinoamericano de la historia viajará en un vehículo cerrado y blindado, para garantizar su seguridad y al tiempo evitar aglomeraciones a su paso. A sus actos solo está permitido un máximo de 100 personas.

Hay una sola excepción para esta medida, la misa en Erbil, capital del Kurdistán iraquí, en la que está prevista la asistencia de 10.000 personas. El lugar del evento tiene un aforo de 30.000 individuos, lo que permitirá garantizar el distanciamiento social, según explicó el Vaticano.

La ruta del papa Francisco

En la maratónica visita de tres días, el papa Francisco hará su primera parada en Bagdad, la capital. Allí emitirá un discurso desde la catedral Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, justamente el lugar donde yihadistas de Al Qaeda llevaron a cabo un secuestro masivo y asesinaron a al menos 53 personas, entre feligreses, sacerdotes y miembros de las fueras de seguridad.

Archivo-El Papa Francisco se reúne con el presidente iraquí Barham Salih, en el Vaticano, el 25 de enero de 2020.
Archivo-El Papa Francisco se reúne con el presidente iraquí Barham Salih, en el Vaticano, el 25 de enero de 2020. © Domenico Stinellis/Pool/Vía Reuters

Posteriormente está previsto que se dirija a Nayaf, a 150 kilómetros al sur de Bagdad. Se trata de uno de los sitios más significativos para los musulmanes de este país, ya que allí se encuentra la tumba del imán Alí, yerno del profeta Mahoma y figura fundadora del islam chiita.

En uno de los que se espera que sean momentos cumbre de su viaje a suelo iraquí, Bergoglio llegará a Ur, donde está programada una oración conjunta con musulmanes, yazidíes y sabeos, en un gesto de unión más allá de la religión.

Asimismo, el pontífice pisará Mosul y Qaraqosh, dos ciudades que fueron arrasadas por el grupo Estado Islámico, que dominó allí hasta 2017. Aunque los yihadistas de ya expulsados de la zona, Qaraqosh todavía vive el asedio de varios grupos armados.

El domingo concluirá su recorrido en Erbil, en el norte del país, donde ofrecerá una ceremonia al aire libre. Se trata de un feudo kurdo, musulmán, que abrió sus puertas a cientos de miles de cristianos, yazidíes y musulmanes que huyeron de los terroristas del EI.

Aunque riesgoso, sin duda este será un hito para la iglesia católica en un país predominantemente musulmán.

Con Reuters, EFE y medios locales

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