Raqa, una ciudad protagonista de los diez años de guerra en Siria

Una mujer camina junto a un niño cerca de edificios destruidos y escombros en la ciudad de Raqa, el 24 de febrero de 2021.
Una mujer camina junto a un niño cerca de edificios destruidos y escombros en la ciudad de Raqa, el 24 de febrero de 2021. AFP - DELIL SOULEIMAN

Diez años atrás, un pequeño grupo de habitantes de la ciudad de Raqa, al norte de Siria, se unieron a las protestas que avanzaban en el país. Sería el comienzo de un camino largo que llevó a que el municipio se convirtiera en uno de los mayores protagonistas del conflicto. En 2014, el autodenominado Estado Islámico tomó control de la ciudad y la convirtió en la capital de su califato. El resultado fueron decenas de muertes, adoctrinamiento de menores, ejecuciones publicas y una gran destrucción que perdura hasta hoy.

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Mahmoud Al Hadi, director de la NGO Hope, se escondió detrás de una pared cercana a la mezquita Ferdos para ver qué pasaba con la protesta que había planeado un grupo de activistas de la ciudad. Para entonces todavía tenía miedo, lo habían educado bajo el principio de que las paredes tenían oídos y ojos. Así que todavía no estaba seguro de unirse. Pero al terminar la oración, vio cómo un pequeño grupo se formó a las afueras de la edificación y empezó a caminar hacía un parque.

Aquel evento, al que finalmente se unió, terminaría por cambiar la vida de Mahmoud. Pasó varios días en prisión, fue torturado, aunque al final salió en libertad. Su ímpetu revolucionario continuó y se unió a decenas de reuniones clandestinas que se hicieron durante los meses siguientes. Hasta que en 2013 decidieron volver a salir a la calle. Esta vez la respuesta popular fue masiva, como lo muestra en las fotos que conserva en su celular. Pero también lo fue la respuesta del Gobierno de Bashar al-Assad, que como había hecho en otras ciudades, volvió a reprimir las manifestaciones con violencia.

Todo lo que pasó a continuación fue rápido. La guerra que se extendió en el país alcanzó las calles de Raqa. Meses después, el Ejército Libre de Siria tomó el control de la ciudad y poco después lo hizo Jabat Al Nusra, la rama siria de Al-Qaeda. Pero fue en 2014 que el autodenominado Estado Islámico tomó el control para convertirla en la capital del califato en Siria.

La historia de la ciudad cambiaría para siempre, como la de sus habitantes. La casa donde creció Mahmoud está destruida, él fue testigo de los horrores llevados a cabo por el Estado Islámico y ahora sufre la crisis económica que atraviesa el país diez años después del inicio del conflicto.

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