Bashar al-Assad juramentó para su cuarto mandato en Siria, devastada por la guerra

El mandatario de Siria, Bashar al-Assad, durante su juramentación presidencial para un cuarto mandato consecutivo, en Damasco, Siria, el 17 de julio de 2021.
El mandatario de Siria, Bashar al-Assad, durante su juramentación presidencial para un cuarto mandato consecutivo, en Damasco, Siria, el 17 de julio de 2021. © SANA/Vía Reuters

El presidente sirio, Bashar al-Assad, juramentó este 17 de julio para un cuarto mandato consecutivo de siete años. El gobernante prometió superar el impacto de las sanciones económicas occidentales y retomar el territorio que aún está fuera de su control luego de diez años de combates.

Anuncios

Después de más de una década de las protestas que exigían la renuncia de Bashar al-Assad y de las represiones oficiales que desencadenaron la guerra, al-Assad asume un nuevo mandato de siete años. Este es el cuarto consecutivo desde que asumió el poder del país en el año 2000. 

La ceremonia de juramentación se llevó a cabo en el palacio presidencial. Allí, asistieron clérigos, miembros del parlamento, figuras políticas, oficiales del ejército y otros simpatizantes que acompañaron al mandatario.

Al-Assad obtuvo una contundente victoria en los polémicos comicios del pasado mayo, con el 95,1% de los votos y ante la competencia de dos candidatos simbólicos. Occidente y la oposición tildan la reelección del mandatario sirio como “ilegítima” y una “farsa”. Y es que las votaciones, las segundas que ha habido durante la guerra civil, no tuvieron monitores independientes.

Durante más de una hora de su discurso de posesión, el mandatario aseguró que todas sus preocupaciones se centran en liberar la tierra y enfrentar las ramificaciones económicas y sociales de la guerra.

"Mejorar las cosas es posible, ciertamente posible (…) La guerra y el asedio no cerraron las puertas por completo, podemos atravesarlas. Solo tenemos que saber cómo hacerlo”, afirmó.

Asimismo, el gobernante declaró la victoria de la "patria" a una década del inicio del conflicto, después de que las tropas gubernamentales retomaran la mayor parte del territorio en los últimos cinco años. Esa guerra ha dejado casi 500.000 muertos y más 5,6 millones de refugiados.

"Querían que el caos quemase nuestra nación, pero con nuestra unidad nacional disparamos la bala de la misericordia contra los proyectos que atacaron la patria", sostuvo frente a cientos de miembros de su Gobierno, parlamentarios, representantes de la sociedad civil y altos mandos castrenses.

Al-Assad declara victoria, pero partes del país siguen fuera de su alcance

Los combates han disminuido en gran medida. Sin embargo, partes de Siria siguen fuera del control del Gobierno y hay tropas y milicias extranjeras desplegadas en diferentes partes del país.

Archivo-Un soldado sirio, que desertó para unirse al Ejército Libre de Siria, sostiene su rifle y ondea una bandera de independencia siria en Saqba, en los suburbios de Damasco, el 27 de enero de 2012.
Archivo-Un soldado sirio, que desertó para unirse al Ejército Libre de Siria, sostiene su rifle y ondea una bandera de independencia siria en Saqba, en los suburbios de Damasco, el 27 de enero de 2012. © Reuters/ Ahmed Jadallah

Al-Assad se mantiene en el poder con el apoyo de Irán y Rusia, que enviaron tropas y asistencia respaldándolo durante toda la guerra; mientras las conversaciones dirigidas por la ONU para poner fin al conflicto no han logrado ningún progreso.

El conflicto del país detonó después de que el Gobierno tomó medidas de represión contra las protestas pacíficas que exigían el fin del Gobierno de décadas de la familia al-Assad. La fuerte respuesta militar acabó pronto en una rebelión armada contra opositores a los que se fueron uniendo otras fuerzas y en la que se involucró una espiral de movimientos extremistas.

Bashar al-Assad asumió el mandato en 2000 después de la muerte de su padre Hafez, quien tomó el poder en 1970 en un golpe militar.

La Organización de Naciones Unidas (ONU) estima que más del 80% de los sirios viven por debajo del umbral de la pobreza. La moneda local pierde cada vez más valor y los servicios y recursos básicos son escasos o se ofrecen a precios exorbitantes del mercado paralelo. Casi la mitad de la población de Siria, registrada antes de la guerra, está desplazada o vive en países vecinos o en Europa como refugiados. La guerra además decenas de miles desaparecidos y una nación que quedó reducida en ruinas.

Con AP y EFE

Boletín de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24

Lleve las noticias internacionales a todas partes con usted. Descargue la app de France 24