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Un año sin Shireen Abu Akleh: familiares y colegas honran su legado y claman justicia

REPORTAJE
Medio Oriente

Jerusalén – Desde que una bala mató a la periodista de 'Al Jazeera' el 11 de mayo de 2022, cuando cubría una redada israelí en Jenin, su familia no ha cesado de luchar para que su crimen no quede impune. Pese a las pruebas que apuntan a la responsabilidad de un francotirador israelí, el Estado hebreo sigue negándose a abrir una causa penal. Así, la vía en la que confían tanto parientes como amigos es la justicia internacional, mientras conmemoran su figura como mujer palestina pionera, apodada 'la voz de Palestina'.

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El rostro de la veterana reportera Shireen Abu Akleh junto al altar en la iglesia Al-Liqa de Jerusalén Este, el 7 de mayo de 2023.
El rostro de la veterana reportera Shireen Abu Akleh junto al altar en la iglesia Al-Liqa de Jerusalén Este, el 7 de mayo de 2023. © Federico Cué Barberena / France 24

La ya icónica fotografía de Shireen Abu Akleh, con la Ciudad Vieja de Jerusalén a sus espaldas, se ubica en una mesa coronada por su altar, en la iglesia católica de Al-Liqa. Un marco de flores, panes como ofrenda y una cruz completan el tributo, en el marco de una misa por el primer aniversario de su asesinato.

Entre los familiares, amigos y compañeros que asisten al servicio, la tristeza se combina con la reivindicación de su trabajo y su figura, así como un incansable reclamo de justicia, todavía ausente.

Su sobrina, la joven Lina, que se ha convertido en la portavoz de su caso, admite que "el dolor sigue ahí", aunque no les impide continuar "celebrando su vida y honrando su legado" e insistir para que el crimen de su tía no quede impune, "sin importar cuánto nos cueste".

"Hace un año nos despertamos con la noticia más angustiante y desde entonces nuestras vidas han cambiado para siempre. Esa única bala que la mató nos dejó con dolor y agonía, deseando que todo fuera un mal sueño", se sincera con France 24.

Familiares, amigos y compañeros de profesión, reunidos para la misa por el primer aniversario del asesinato de Shireen Abu Akleh, el 7 de mayo de 2023.
Familiares, amigos y compañeros de profesión, reunidos para la misa por el primer aniversario del asesinato de Shireen Abu Akleh, el 7 de mayo de 2023. © Federico Cué Barberena / France 24

Y es que aquel 11 de mayo de 2022, la reportera palestino-estadounidense, de 51 años, estaba haciendo su trabajo, el mismo que realizó durante 25 años para la cadena catarí 'Al Jazeera' y que la llevó a convertirse en una referente para los palestinos y el mundo árabe. Sin embargo, mientras cubría una redada israelí en el campo de refugiados de Jenin (en Cisjordania ocupada), y pese a estar visiblemente ataviada con un casco y un chaleco de prensa, un disparo en la cabeza le causó la muerte.

Testigos de ese momento –que además quedó registrado por la cámara de su colega, Majdi Bannoura– señalaron que no había intercambio de disparos entre las fuerzas israelíes y las milicias palestinas. Investigaciones de medios como 'CNN', 'The New York Times' o 'The Associated Press', así como de expertos del Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU, han concluido que la bala que mató a Abu Akleh provino de un francotirador israelí.

Aun así, Israel se niega a impulsar una causa penal. Aunque eventualmente admitió una "alta probabilidad" de que un soldado matara a la veterana reportera, mantiene que fue por un "error de identificación" y que no procederá a juzgar al militar responsable.

Givara Budeiri no duda que su colega y amiga "fue asesinada por la ocupación israelí para hacer temer a 'Al Jazeera' y a todos los periodistas", por lo que promete "seguir adelante porque ese es el mensaje de Shireen".

Esa incesante campaña ha llevado a su familia a "presionar en todas partes, en cualquier lugar que podamos conseguir apoyo", como amplía Lina. Gracias a ello en este año se reunieron con legisladores estadounidenses, con el secretario de Estado Antony Blinken, y hasta viajaron al Vaticano para hablar con el papa Francisco.

Aunque el Gobierno de Joe Biden ha aceptado las versiones israelíes, en noviembre cedió a una petición del Congreso estadounidense para permitir que el FBI iniciara su propia pesquisa. En ella, los parientes de Abu Akleh depositan sus esperanzas de "una investigación transparente y creíble", más allá de que Israel haya anticipado que no cooperará.

La sobrina de Shireen, Lina Abu Akleh, es quien lidera los reclamos familiares para que el asesinato de su tía no quede impune.
La sobrina de Shireen, Lina Abu Akleh, es quien lidera los reclamos familiares para que el asesinato de su tía no quede impune. © Federico Cué Barberena / France 24

Su otra apuesta es la demanda que presentaron ante la Corte Penal Internacional (CPI), junto a los abogados de 'Al Jazeera' y con el apoyo de organizaciones como Reporteros sin Fronteras o el Sindicato de Periodistas Palestinos. A sabiendas de que estos procesos son de largo aliento y que Israel no reconoce la jurisdicción de la CPI, Lina detalla que "todavía estamos esperando respuesta del fiscal", con la expectativa de que "tome este caso, ya que constituye un crimen de guerra bajo la ley internacional".

"Queremos que el soldado se haga responsable. También la persona que le ordenó apretar el gatillo. Rendir cuentas se traduce en acciones y eso es lo que aún no hemos visto", denuncia la sobrina.

"Mujer, cristiana, periodista": Shireen, más allá de la 'voz de Palestina'

En la casa familiar en el barrio de Beit Hanina, en Jerusalén Este ocupado, la figura de Shireen es omnipresente. Carteles con su imagen en distintas etapas de su carrera, un dibujo y pines con su cara adornan la antesala del hogar, donde Lina y su hermana Lareen reciben a France 24.

Junto a ellas está Filfel ('pimienta', en árabe), el perro que Shireen había adoptado pese al rechazo de la familia, a excepción de Lareen. "Todos estábamos en contra –rememora Lina–. Pero desde entonces es el miembro más importante de la familia". Aún hoy, el pequeño canino blanco todavía espera que su 'madre' aparezca por la puerta.

Lareen y Lina, sobrinas de Shireen Abu Akleh, dialogan en la antesala de la casa familiar, rodeadas de carteles con la imagen de su tía.
Lareen y Lina, sobrinas de Shireen Abu Akleh, dialogan en la antesala de la casa familiar, rodeadas de carteles con la imagen de su tía. © Federico Cué Barberena / France 24

Lo mismo le gustaría a Lina, que, además de liderar la búsqueda de justicia, también se esfuerza por mantener viva la memoria de su tía. Con voz suave pero ideas fuertes, elige tres palabras para definir a Shireen: "Mujer, cristiana, periodista". Ella desea que se "humanice" la historia de la reportera y que "la gente hable sobre ella como si este ataque hubiera ocurrido en otra parte del mundo".

"Ella tenía una vida muy simple. Nunca quiso estar bajo los reflectores. Y ese tipo de personalidad la hizo destacarse. Tenía los pies sobre la tierra, amaba a su perro, le gustaban las cosas simples de la vida y disfrutarla. Tenía años por delante, con aspiraciones, planes, listas de deseos y cosas que quería hacer. Por eso es muy trágico que nos la hayan arrebatado de una forma tan cruel", sentencia.

En el plano laboral, Lina también reivindica a Shireen como "una de las primeras" periodistas mujeres en cubrir en terreno el conflicto israelí-palestino. Su tarea durante la Segunda Intifada disparó su popularidad y marcó el inicio de 'la voz de Palestina', un apodo ya inmortalizado.

Por eso no sorprenden los numerosos regalos que los palestinos le han dedicado desde su muerte, con grafitis en cada rincón, monumentos y hasta su propia calle en Ramallah. Allí también se realizó un evento cultural en su honor y se puso la piedra fundacional de un museo de medios, que se abrirá en 2025. Y la lista sigue.

Uno de los monumentos en honor a la periodista Shireen Abu Akleh se encuentra en Ramallah, en la esquina de la calle que también lleva su nombre.
Uno de los monumentos en honor a la periodista Shireen Abu Akleh se encuentra en Ramallah, en la esquina de la calle que también lleva su nombre. © Federico Cué Barberena / France 24

"Estaba comprometida con su trabajo y lo disfrutaba. Pero lo más importante –añade Lina– a ella le encantaba hablar con la gente, conectar con las personas, escuchar sus historias porque era parte de ellos. No sentía que hubiera una separación entre ella y la gente, se consideraba una más. Fue su empatía, su interés en las historias cotidianas de los palestinos lo que la hizo destacarse. Y al final, se convirtió en una de esas noticias de último momento sobre las que siempre reportaba".

Antes y después de Shireen, la violenta realidad que sufren los periodistas palestinos

El caso de Shireen Abu Akleh está lejos de ser una excepción. En un informe presentado el 9 de mayo –también en el marco del aniversario de su muerte–, el Comité de Protección de Periodistas (CPJ, por sus siglas en inglés) reveló que al menos 20 reporteros (18 de ellos palestinos) han sido asesinados por fuego israelí desde 2001, sin que ningún soldado fuera juzgado por estos crímenes.

Para el organismo internacional, esto muestra un "patrón de varias décadas" de las fuerzas israelíes y "la impunidad que en estos casos ha socavado gravemente la libertad de prensa, dejando en la precariedad los derechos de los periodistas".

En su propio recuento, el Sindicato de Periodistas Palestinos comparte una cifra incluso mayor: 55 profesionales de medios de comunicación locales o extranjeros asesinados desde el año 2000. A eso se le suman un total de 902 agresiones contra la prensa solo en 2022, lo que para su presidente, Nasser Abu Baker, demuestra que "todo periodista que quiere transmitir la verdad es objeto de agresiones y crímenes".

El presidente del Sindicato de Periodistas Palestinos, Nasser Abu Baker, señala la imagen de Moath Amarneh, fotoperiodista local que perdió un ojo tras recibir un disparo de la policía de fronteras de Israel en 2019.
El presidente del Sindicato de Periodistas Palestinos, Nasser Abu Baker, señala la imagen de Moath Amarneh, fotoperiodista local que perdió un ojo tras recibir un disparo de la policía de fronteras de Israel en 2019. © Federico Cué Barberena / France 24

Mientras mira de reojo su teléfono móvil para saber cómo están unos reporteros en medio de una redada israelí en Nablus, Abu Baker detalla que los informes del Sindicato revelan desde "asesinatos por tiros o en bombardeos de la ocupación israelí y periodistas que perdieron un ojo o una pierna por las balas" hasta "rotura de equipos, daños a vehículos, golpes, todas las formas para impedir que los periodistas hagan sus coberturas".

En las paredes de la institución cuelgan las imágenes de comunicadores muertos o heridos, y bajo dos fotos de Shireen sobresale una leyenda: 'El silencio debe terminar'. Esto alude a lo que Abu Baker describe como un doble sufrimiento, "por los asesinatos y crímenes, y por el silencio de la comunidad internacional frente a ellos".

"Queremos que los estándares sean los mismos y que no se trate a los periodistas palestinos como si no fueran seres humanos –denuncia Abu Baker–. Todos estos crímenes se cometen enfrente de todo el mundo y nadie interfiere. Mientras que si sucediera en otro país, el mundo se levantaría y no se sentaría".