Miles de bolivianos van a cementerios para recordar a sus difuntos en plena pandemia

El Alto (Bolivia) (AFP) –

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Con comida y música del agrado de parientes fallecidos, miles de bolivianos fueron este lunes a los cementerios para celebrar el tradicional "Día de los Difuntos", aunque la festividad estuvo marcada por las medidas tomadas a consecuencia de la pandemia de covid-19.

Los camposantos de todas las ciudades del país recibieron a los deudos, en la también denominada "Fiesta de Todos los Santos", en la que se cree que los muertos retornan por unas 24 horas del más allá para encontrarse con sus conocidos.

La creencia de raigambre popular dice que quienes dejaron esta vida retornan cada 1 de noviembre y permanecen hasta un día después.

Por eso, el segundo día del mes, las personas acuden a los cementerios de todo el país, donde comparten la comida y bebida que más gustaban a sus parientes. Algunos escuchan incluso música cerca de los nichos.

- Muertos de El Alto -

En los principales camposantos municipales de La Paz, y su vecina El Alto, Cochabamba (centro) y Santa Cruz (este), los gobiernos locales han tomado medidas de bioseguridad contra la pandemia, que dejó más de 8.700 muertos y 141.800 contagiados en Bolivia, un país poblado por unos 11 millones.

En el ingreso a los cementerios se exigía un tapabocas y se sugería que los deudos entraran sin los niños menores.

"Hemos desplegado personal de seguridad para evitar el consumo de bebidas alcohólicas y para controlar que la gente no se quite sus barbijos", explicó Wendy Sosa, secretaria de Seguridad de la alcaldía de La Paz.

En la ciudad de El Alto, vecina de La Paz, familiares recordaron a unos 10 civiles muertos en la zona de Senkata, durante los enfrentamientos con fuerzas policiales y militares en noviembre de 2019, tras la renuncia de Evo Morales después de 14 años en el poder.

"Es doloroso recordar y perder a una persona, más en la manera que nosotros la hemos perdido", señaló María Cristina Quispe, de 22 años, y pareja sentimental de Juan José Tenorio, muerto en esos incidentes.

En su casa, sobre una mesa, colocaron su fotografía, con pan alrededor y gaseosa y una vela encendida.

María Condori es madre Cristian, también muerto en Senkata. "Él está aquí, yo sé que está escuchando todo lo que estoy diciendo", dijo en su domicilio.

- Costumbre religiosa-

En el Cementerio Mercedario, en un barrio de El Alto, miles de personas acudieron para despedir a sus seres queridos.

La gente comía alrededor de las tumbas y compartía un momento de reunión familiar. No hubo mucho control municipal y la gente recorría el lugar sin tapabocas.

La costumbre religiosa tiene rastros precolombinos y, con el paso del tiempo, ha sido resultado de un sincretismo indígena y católico.

Los aymaras tienen una idea del cielo, la tierra y el infierno, parecida a la de la religión cristiana, predominante en el país. Creen en el 'alaxpacha' (mundo superior), el 'acapacha' (terrenal) y el 'manqhapacha' (submundo o de oscuridad). Y en estos dos días, las almas transitan desde el 'alaxpacha' al 'acapacha'.