Intereses políticos e impunidad ponen en duda promesa de justicia de México para general acusado de narcotráfico

México (AFP) –

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México garantizó justicia en el caso del general y exsecretario de Defensa Salvador Cienfuegos, a quien Estados Unidos retiró una acusación de narcotráfico para que sea juzgado en su país, pero intereses políticos y la impunidad que rodea casos similares ponen bajo sospecha esa promesa.

"No hay impunidad para nadie y al mismo tiempo no vamos a permitir en ningún caso que se fabriquen delitos. Tiene que haber sustento y pruebas", dijo tajante este miércoles el presidente izquierdista Andrés Manuel López Obrador.

El gobernante mantiene un fuerte vínculo con las Fuerzas Armadas, a las que además de delegar la seguridad ciudadana mediante la creación de una Guardia Nacional, les entregó la administración de puertos y aduanas y les adjudicó la construcción de obras como un nuevo aeropuerto para Ciudad de México.

"No es cualquier cosa, no podemos permitir sin elementos que socaven nuestras instituciones fundamentales", subrayó el mandatario, quien se había quejado de que la investigación contra Cienfuegos y su captura el pasado 15 de octubre hubieran ocurrido a sus espaldas.

De 72 años y ministro de Defensa durante el gobierno de Enrique Peña Nieto (2012-2018), el oficial enfrentará su proceso en libertad porque no tiene una acusación en México, explicó el canciller Marcelo Ebrard.

"Hay confianza en el gobierno de México", destacó López Obrador, quien sostiene buenas relaciones con su homólogo estadounidense, Donald Trump, y no ha reconocido la victoria electoral de Joe Biden, aunque no ha validado las denuncias de fraude del republicano.

"El elemento decisivo aquí no es qué les dimos, sino la confianza que hay entre ambos (...) y que va a haber una investigación. No es un acuerdo de impunidad", remarcó el presidente al negar un supuesto canje de favores.

- Militares contentos -

La Fiscalía de Brooklyn acusaba a Cienfuegos de cuatro delitos de narcotráfico y lavado de dinero por presuntamente ayudar al cartel H-2 a traficar toneladas de droga a Estados Unidos a cambio de sobornos.

Pero los cargos fueron desestimados este miércoles tras un acuerdo entre Estados Unidos y México, que el 11 de noviembre recibió la supuesta evidencia acusatoria, integrada en más de 700 páginas suscritas por la Agencia Antidrogas Estadounidense (DEA).

Francisco Rivas, director general de la organización Observatorio Nacional de Seguridad, pone en duda que la justicia mexicana tenga las herramientas y la voluntad para investigar al general.

"En México no nos distinguimos por ser capaces de investigar y sancionar delincuentes", declaró Rivas a la AFP, al evocar a otros exfuncionarios acusados pero jamás procesados ni sentenciados.

"Tenemos el caso Genaro García Luna (exsecretario de Seguridad) detenido hace ya casi un año en Estados Unidos (por presuntos nexos con el narcotráfico) y aquí no se le ha investigado", advierte.

López Obrador, subrayó Rivas, "recuperó" a Cienfuegos para "tener contentos" a los militares, que reciben una generosa parte del presupuesto del país.

- Desagravio -

Pero Javier Oliva, especialista en asuntos militares de la estatal Universidad Nacional Autónoma (UNAM), considera que a Cienfuegos le retiraron los cargos porque simplemente "no hay pruebas" en su contra.

"Su detención fue una arbitrariedad, no hubo ningún sustento en las supuestas acusaciones", subrayó Oliva, quien describe al general como un "líder y referente moral" entre los uniformados.

Oliva asegura que en México no hay indicios de que el oficial tuviera nexos con el cartel H-2, al que describe como una banda "de bajo perfil", pues se conformó con los restos del cartel de los Beltrán Leyva, en declive desde 2010 por la captura y muerte de sus líderes.

En 1996, otro general, Jesús Gutiérrez Rebollo, quien se desempeñaba como "zar antidrogas", fue detenido y procesado por nexos con el capo Amado Carrillo Fuentes, apodado "El señor de los cielos". Fue condenado a 40 años de prisión y falleció en 2013.