En Hong Kong, empleadas filipinas juegan al cricket para olvidar su día a día

Hong Kong (AFP) –

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Tras una semana agotadora al servicio de familias hongkonesas, las empleadas filipinas aprovechan su reposo dominical para dedicarse al cricket, un pasatiempo bastante inusual.

Aunque son principiantes y poco entrenadas, el equipo SCC Divas, formado por empleadas domésticas filipinas, ha conseguido hitos espectaculares.

Han logrado subir a la división superior solo dos temporadas después de crearse.

Su reputación ha traspasado las fronteras hongkonesas. Siete jugadoras integran el equipo nacional de cricket de Filipinas.

Estas empleadas domésticas, conocidas como "helpers" o asistentas, han cambiado el semblante tranquilo del cricket hongkonés, heredado de la época en que el territorio era una colonia británica.

"Todas somos empleadas domésticas. Algunas son nuevas y han tocado por primera vez una pelota de cricket", explica la capitana de SCC Divas, Josie Arimas, de 52 años, una de las fundadoras del equipo.

El placer de jugar en el campo de cricket de la localidad de Po Kong, que ofrece una vista panorámica de los inmensos rascacielos y colinas escarpadas de la ciudad, les permite olvidar un poco su día a día.

La mayoría trabaja desde las 6 de la mañana hasta medianoche, seis días a la semana, en apartamentos pequeños.

- Lejos de sus hijos -

Durante horas, limpian casas, hacen compras y se ocupan de los niños de las familias que las emplean, lejos de sus propios hijos que se han quedado en Filipinas.

No tienen "descanso y son resistentes", dice Arimas.

Este centro financiero internacional de cerca de 7,5 millones de habitantes cuenta con unas 400.000 empleadas domésticas, principalmente filipinas e indonesias.

Los defensores de los derechos humanos denuncian regularmente su explotación por agencias de reclutamiento y empleadores poco escrupulosos.

Mientras mira el partido de las Divas, una empleada asegura que no tiene un día de descanso semanal, como lo impone el gobierno. Su empleador solo le concede seis horas de descanso por mes y ni siquiera tiene habitación propia: duerme en el salón.

Para Liza Avelino, jugadora, el cricket les permite evadirse un poco de esta realidad.

"Es muy relajante, hace que mi día valga la pena", asegura.

"Está bien estar activa, me permite olvidar el estrés, los problemas y todo el resto", agrega.

En noviembre, durante una victoria contra las Jinetes, un equipo prestigioso del Hong Kong Cricket Club, las Divas mostraron su destreza, heredada del béisbol, un deporte muy popular en Filipinas.

- "Espíritu de equipo" -

"Les encanta. Todas vienen aquí, pasan el día y miran", dice la capitana de las Jinetes Tracy Walker.

"Tienen un día de descanso semanal y ¿qué hacen? Vienen a sentarse y mirar, aplaudir, entrenarse cuando pueden. Es impresionante", explica.

Apenas tres años después de su creación en 2017, las Divas han formado un segundo equipo, integrado por principiantes, y desean más que nunca que esto dure.

Aminesh Kulkarni, que cofundó el equipo con Arimas y es su mánager, recaba fondos para pagar las cotizaciones, el equipo y otros gastos pero sobre todo quiere ofrecerles una actividad agradable.

"A los filipinos les gusta reunirse, por lo que basta con que una persona venga para que las demás la sigan. Una jugadora empezó a pasar tiempo aquí y ahora tenemos 32", recuerda Kulkarni.

"Mi objetivo es que lleguemos a 200. Lo lograremos en dos años más", vaticina.

Alvina Tam, encargada del desarrollo del cricket en Hong Kong y jugadora de las Jinetes, asegura que las Divas han aportado frescura a este deporte dominado por los expatriados y la comunidad surasiática.

"Lo que aportan es su sentido de la solidaridad y el espíritu de equipo", subraya.

Para Avelino, una de las jugadoras, este equipo es un apoyo moral para estas mujeres que en el mejor de los casos vuelven una vez al año a su país.

"No se trata solo de deporte, también de una familia. Es como tener lazos familiares", asegura.

"Cuando se está lejos de casa, tener personas que hacen lo mismo, es muy agradable. Lo amamos y estamos deseando que llegue el domingo".