Celebran mayor fiesta religiosa paraguaya a puerta cerrada por pandemia

Asunción (AFP) –

Anuncios

La fiesta patronal católica de la Virgen de los Milagros, la mayor de Paraguay, fue celebrada el martes sin peregrinos y con la plaza de la basílica vacía para prevenir contagios de covid-19.

La celebración congrega tradicionalmente cada 8 de diciembre a una multitud de devotos hasta el templo que se erige en el cerro de Caacupé, a 50 km al este de Asunción.

La plaza frente a la iglesia, que suele reunir a millares de personas, este año permaneció completamente vacía a la hora del oficio litúrgico central.

"Ver la basílica vacía da ganas de llorar", dijo a la prensa Julio Servín, un colaborador laico de la festividad.

Las pérdidas para los comercios de Caacupé rondaron los 10 millones de dólares, estimó el alcalde local, Diego Riveros.

Luis Leite, de 70 años, veterano fotógrafo de la plaza, no pudo hacer imágenes de los niños que montan en su caballito de paja, como lo hace desde hace 36 años.

"Esto que pasa ahora nos deja muy mal porque con la festividad de Caacupé hacíamos nuestro aguinaldo", remarcó Leite.

El jefe de la Iglesia católica paraguaya, el arzobispo de Asunción, Edmundo Valenzuela, calificó de "exageradas" las medidas impuestas por el gobierno al no permitir a los creyentes acercarse a la basílica.

Hasta el lunes, Paraguay registraba 1.872 fallecidos por el virus y casi 89.000 contagiados.

"Permitan que los fieles rindan culto a Dios con libertad y responsabilidad. Los templos son los más seguros para cumplir los protocolos sanitarios. No condice que se impongan tantas restricciones", protestó el arzobispo.

En la misa central tres obispos celebraron a puertas cerradas en el gigantesco edificio dedicado al culto, acompañados de un coro de 20 personas, cinco veces menos en cantidad de músicos que los años normales.