Entre geopolítica y pobreza, Ucrania privada de vacunas contra el covid-19

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Kiev (AFP)

Vitali Sikolov, cirujano torácico que trata el covid-19 en Ucrania, está impaciente por vacunarse. Pero su país, atrapado entre la pobreza y las tensiones geopolíticas, no ha logrado administrar ninguna dosis.

"Esperamos con ansias la vacuna ya que vivimos en un estrés permanente", dice a la AFP este hombre de 49 años, que trabaja en el hospital n°17 de Kiev, al frente de la unidad que trata a los enfermos de covid-19.

"Es muy frustrante" que todos los vecinos te adelanten en la carrera de las vacunas, dice, mientras ajusta su mascarilla pegada al rostro con esparadrapo. Con gafas, traje y un par de guantes se prepara para adentrarse en la "zona roja" de su hospital envejecido.

Ucrania, uno de los países más pobres de Europa y con un sistema sanitario decrépito, ha registrado cerca de 1,2 millones de casos de covid-19 y más de 21.000 muertos entre sus 40 millones de habitantes.

Las autoridades aseguran que las primeras vacunas podrían administrarse a mediados de febrero, promesas que causan dudas entre el personal sanitario dado que hasta ahora no se ha anunciado ninguna fecha para la entrega.

Las razones hay que buscarlas sobre todo en la incapacidad de Ucrania de hacer pedidos a los productores occidentales como Pfizer o Moderna, debido a la competencia de los países ricos.

"Los ricos están los primeros en la fila mundial para la vacuna", lamentó a finales de diciembre el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, antes de exhortar en enero a la Unión Europea a que ayude a sus vecinos orientales a obtener vacunas, como lo han pedido 13 Estados de la UE.

Kiev no está sola. La OMS advirtió el lunes que el mundo está a las puertas de un "fracaso moral catastrófico" si los más poderosos siguen acaparando la mayor parte de las vacunas.

Ucrania solo puede contar con los 8 millones de dosis prometidas en el marco del programa de la ONU Covax, así como con entre 1,9 y 5 millones de dosis de la vacuna china CoronaVac, si se confirma su eficacia. Muy pocas para 40 millones de habitantes.

- Llamado a la solidaridad -

La vecina Polonia, miembro de la UE, ha reservado cerca de 60 millones de vacunas para sus 38 millones de habitantes.

"No es una cuestión de competencias del Estado, sino de acceso" a la vacuna, dijo a la AFP la viceprimera ministra Olga Stefanichyna que reprocha a Bruselas un enfoque "injusto" y reclama "solidaridad política".

Para el poder ucraniano, la otra fuente posible de vacuna es tabú. Imposible encargar dosis a Rusia, enemigo que anexó Crimea en 2014 y alimenta la guerra separatista en el este.

"No vamos a comprar la vacuna rusa", reitera Stefanichyna, que acusa a Moscú de instrumentalizar este dosier con el fin de reforzar su "influencia" en Ucrania para "desestabilizar" a la sociedad.

Políticos prorrusos militan por el despliegue de vacunas rusas, mientras Moscú quiere desarrollar asociaciones de producción en el extranjero y ha convertido la vacuna en herramienta de su diplomacia.

Durante un encuentro con Vladimir Putin en octubre, el diputado ucraniano Víktor Medvedchúk aseguró, según un comunicado, que "había probado personalmente la eficacia y la seguridad" de la vacuna rusa tras habérsela administrado él mismo así como a su esposa e hijo.

Opositores, expertos y medios de comunicación consideran que el presidente Zelenski y su equipo no han sabido gestionar la situación. Algunos hablan incluso de acuerdos dudosos, en este país gangrenado por la corrupción.

Una diputada de oposición pro-occidental Oleksandra Ustinova acusó al ministro de Salud de haber bloqueado la compra de una vacuna de fabricación india por 3 dólares la dosis contra cerca de 18 dólares que cuesta la CoronaVac china.

"Ucrania ha tenido que luchar para lograr contratos" directos con los productores occidentales de vacunas, critica por su parte Pavlo Kovtonyuk, jefe del departamento de economía de la salud en el seno de la Kyiv School of Economics.

"Otros países pobres tienen 5 a 6 vacunas en su cartera y nosotros, solo un contrato minúsculo" con los chinos, lamenta.