Cientos protestan contra la violencia en principal puerto colombiano del Pacífico

Un manifestante sostiene una bandera nacional de Colombia durante una protesta contra los grupos armados que han dejado este año 31 muertos en más de 30 enfrentamientos que luchan por el territorio en Buenaventura, Colombia, el 5 de febrero de 2021.
Un manifestante sostiene una bandera nacional de Colombia durante una protesta contra los grupos armados que han dejado este año 31 muertos en más de 30 enfrentamientos que luchan por el territorio en Buenaventura, Colombia, el 5 de febrero de 2021. Luis ROBAYO AFP
3 min
Anuncios

Buenaventura (Colombia) (AFP)

Cientos de personas protestaron este viernes en rechazo a la violencia que azota Buenaventura, principal puerto de Colombia en el océano Pacífico, inmerso en una sangrienta guerra entre bandas que se disputan el negocio de la coca.

Los manifestantes bloquearon la vía que conecta la ciudad con el muelle, para exigir a las autoridades frenar la confrontación y atender necesidades básicas de esta población en su mayoría negra y pobre del departamento del Valle del Cauca (suroeste).

"En esta disputa (...) terminamos afectados nosotros que somos la población civil. Pero esa realidad la nutren jóvenes que no tienen acceso a oportunidades (...) Esta no es la realidad que nos merecemos", dijo a la AFP Leonard Rentería, artista y activista, en medio de la protesta.

Desde diciembre del año pasado, Buenaventura es teatro de una disputa entre miembros de una banda llamada La Local, que se dividió en dos grupos conocidos como Shotas y Espartanos, ahora enfrentados a muerte.

"Esta guerra de territorio está generando una serie de desplazamientos intraurbanos (...), zozobra, miedo e incertidumbre" en la población, denunció el personero Edwin Patiño, el funcionario local responsable de velar por los derechos humanos.

De acuerdo con la Defensoría del Pueblo (Ombudsman), la ciudad de unos 300.000 habitantes registró 22 homicidios en los primeros 29 días de 2021 contra 7 en el mismo periodo del año anterior. Además, se desplazaron más de 650 personas y otras 13 están desaparecidas.

La violencia no es un fenómeno nuevo en el puerto. Desde hace al menos dos décadas bandas armadas se disputan las rentas del tráfico de drogas, el secuestro y la extorsión.

Pero una nueva arremetida de grupos armados cercó a la población. Tras el acuerdo de paz con la guerrilla FARC en 2016, el Estado no tomó el control de los territorios dejados por la insurgencia marxista, según Patiño, lo que facilitó la consolidación de nuevas organizaciones que se disputan el negocio de la coca y la marihuana.

A pesar de que el distrito portuario mueve el 60% de las mercancías del país, sufre una pobreza que afecta al 41% de su población que es en su mayoría afrodescendiente (88%), según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística.

- Ciudad fantasma -

La violencia deja huella en las casas de paredes agujereadas por las balas y desocupadas. Bajo toque de queda nocturno, Buenaventura parece una ciudad fantasma.

"La (disputa) de antenoche fue la más terrible de todas. Creo que fue una guerra campal", indicó este viernes una mujer que solicitó el anonimato.

Los policías "nos dejaron a la merced de los maleantes", denunció.

Sin mayor alternativa, los menores de edad son presa fácil del reclutamiento forzado por parte de grupos armados.

Ante el llamado de auxilio, la Marina envió cerca de 400 hombres para robustecer la seguridad del puerto donde patrullan también soldados y policías.

Pero "es una ciudad muy grande y las bandas están incrustadas en la ciudad. Están realmente ocultas entre la comunidad", lamenta el contralmirante Francisco Cubides, comandante de la fuerza naval del Pacífico.

Según autoridades, los cabecillas endurecieron la confrontación como respuesta a los crecientes decomisos de drogas y debido a que sus ingresos por extorsiones han disminuido en medio de la pandemia.

La geografía del puerto, con un área marítima ancha y numerosos ríos que unen la zona urbana y rural del municipio, dificulta el control de la fuerza pública.

Y en los campos aledaños acechan guerrilleros del Ejército de Liberación Nacional y disidentes de las FARC, de acuerdo con la Defensoría.

Los habitantes del puerto quedaron en medio del "cruce de disparos", alerta el organismo.