La tensa espera de los voluntarios extranjeros de los Juegos de Tokio

Los anillos olímpicos en Tokio, Japón, el 10 de febrero de 2021
Los anillos olímpicos en Tokio, Japón, el 10 de febrero de 2021 Charly Triballeau AFP
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Tokio (AFP)

A Judith Gurney le gustaría saber si podrá participar en los Juegos de Tokio (del 23 de julio al 8 de agosto), pero no como deportista, sino como voluntaria en el seno del comité organizador, pero al igual que otros miles de personas, esta británica depende de la evolución de la pandemia.

"Se supone que somos imprescindibles", pero "nuestra situación está probablemente bastante abajo en la lista" de prioridades para los organizadores, explica Gurney a la AFP.

Unos 9.600 extranjeros, ya vivan dentro o fuera de Japón, se presentaron como voluntarios para ayudar en la organización de los Juegos, que en 2020 fueron aplazados un año como consecuencia de la pandemia del covid-19.

Para esta británica de 73 años, que ya ha reservado los billetes de avión, la incertidumbre que pesa sobre el evento es un motivo de angustia, en un momento en el que la crisis sanitaria está lejos de resolverse y que los rumores sobre un nuevo aplazamiento de la cita olímpica, e incluso su anulación, crecen día a día.

"Todo está en el aire" cuando esta ciudadana de Ipswich ya ha "invertido dinero" en el proyecto y que ya ha recibido la primera dosis de la vacuna del covid, pese a que los organizadores de los Juegos han asegurado que esta condición no será obligatoria.

Desde que su candidatura fue aceptada en abril de 2019, Gurney está impaciente por poder contribuir a la buena organización de las pruebas de atletismo en el nuevo Estadio Nacional de Tokio, donde tendrá como misión facilitar las entrevistas entre los atletas y los periodistas.

Judith Gurney forma parte de una comunidad de voluntarios olímpicos que recorre el mundo con la 'excusa' de los Juegos. No reciben ni un centavo por su trabajo, pero lo que más aprecian es poder tomar parte en un evento planetario, viajar y encontrarse con gente de diferentes países.

- "Traté de ser positiva" -

Sobre los 80.000 voluntarios reclutados por la organización para las dos semanas de los Juegos, alrededor del 12% no son japoneses, sino que proceden de 120 países y territorios.

La preparación de los voluntarios basado en el extranjero se ha mantenido pese al aplazamiento de los Juegos. Según Tokio-2020, unas 2.400 personas participaron en una formación en línea desde el extranjero en octubre.

Amirahvelda Priyono, de Surabaya (Indonesia) y que habla fluidamente inglés y francés, trabajará por su parte como intérprete al margen de las pruebas de ciclismo, un papel crucial en un país como Japón, claramente monolingüe.

Priyono lamentó la decisión tomada en marzo pasado de aplazar los Juegos, pero "traté de ser positiva", dice esta mujer de 26 años.

Por ejemplo, decidió que este año de aplazamiento lo utilizaría para comenzar a aprender japonés y para lograr más dinero que le permita cubrir sus gastos de viaje y alojamiento, pero no reservará vuelos hasta que reciba su 'planning' a finales de marzo o abril de parte del comité organizador.

- Aprender el japonés -

"Si se cancelan, estaré triste y decepcionada, pero, al mismo tiempo, creo que será lo mejor", admite Priyono.

Judith Gurney y Amirahvelda Priyono creen que su situación se clarificará en primavera, cuando los organizadores decidan si habrá o no espectadores en los recintos olímpicos.

Pero algunos voluntarios, frustrados, han anulado ya sus viajes, según la británica.

Otros voluntarios basados en Japón aprovechan para profundizar en sus conocimientos lingüísticos con ayuda del comité de organización.

"Todo el mundo aprende todos los días aprenden frases corrientes en japonés" y en una lengua de signos que todos los voluntarios podrán entender, asegura Udyot Verma, de 26 años e informático indio residente en Tokio, al que se le ha asignado un trabajo en el estadio donde se disputarán las pruebas del boxeo.

Mary O'Leary, 61 años, espera poder viajar desde el Reino Unido para ayudar en la organización de las pruebas de equitación, aunque admite que no se sentirá "cómoda" que una vez reciba la vacuna.

"Es una excelente manera de ver deporte de alto nivel, sin necesidad imperiosa de comprar entradas", explica esta apasionada del deporte.

La semana pasada, un escándalo sacudió al comité de organización: su presidente, Yoshiro Mori, de 83 años, aseguró que "las juntas directivas con muchas mujeres duran mucho tiempo" porque a ellas "les cuesta concluir" sus intervenciones. Unos comentarios calificados de sexistas que provocaron la dimisión de cientos de voluntarios, según la prensa japonesa.

Pero Amirahvelda Priyono asegura que esta polémica no ha afectado a su entusiasmo por los Juegos. "Está mal ser sexista, pero todo el mundo comete errores", dice.