Matsuyama, el golfista sin ídolos japoneses al que ven como abanderado olímpico

Augusta (Estados Unidos) (AFP) –

Anuncios

Ante la falta de referentes japoneses en el golf, Hideki Matsuyama creció admirando a beisbolistas y siguiendo los pasos de Tiger Woods hasta hacerse este domingo con la mítica chaqueta verde del Masters de Augusta.

A sus 29 años, Matsuyama se convirtió el domingo en el primer golfista japonés y el segundo asiático en conquistar un torneo de Grand Slam de la PGA, una hazaña que ha emocionado a su país natal.

"No puedo imaginar cómo será, pero qué emoción y honor será para mí llevar la chaqueta verde a Japón", dijo Matsuyama. "Me hace mucha ilusión".

La magnitud del triunfo para un país, Japón, con escasos éxitos en el golf pero con una gran y pujante afición hizo que algunas figuras, como el inglés Nick Faldo, postularan a Matsuyama para encender el pebetero en la ceremonia inaugural de Tokio-2020 el 23 de julio.

"Sería todo un honor", respondió Matsuyama. "Pero no estoy seguro de mi calendario. Si estoy en Japón cuando eso ocurra y me lo piden, qué honor sería".

El japonés sí será probablemente miembro del equipo nacional que participe en el torneo olímpico de golf, que arranca el 29 de julio.

"Tengo muchas ganas de que lleguen los Juegos Olímpicos de Tokio", subrayó. "Si estoy en el equipo, y parece que lo estaré, haré todo lo posible para representar a mi país, y espero jugar bien".

- Admirador de beisbolistas -

Su inesperado triunfo del domingo fue la culminación de un sueño de 25 años que comenzó cuando su padre empezó a enseñarle este deporte con apenas cuatro años, e incluso le cambió de escuela para impulsar su juego.

Aunque seguía de cerca las gestas de Tiger Woods, 15 veces ganador de 'Majors', Matsuyama recuerda que fueron las estrellas japonesas del béisbol quienes tuvieron un mayor impacto en su juventud.

"Las personas a las que admiraba eran principalmente jugadores de béisbol: (Yu) Darvish, (Shohei) Ohtani, (Kenta) Maeda", dijo Matsuyama sobre estos tres grandes peloteros de las Grandes Ligas norteamericanas.

"En cuanto al golf, no tanto. Espero que ahora otros se inspiren por lo que ha pasado hoy aquí y sigan mis pasos", confió.

El camino de Matsuyama le llevó a la Universidad Tohoku Fukushi de Sendai, donde perfeccionó las habilidades que utilizó para ganar el Campeonato Amateur de Asia-Pacífico de 2010 y obtener un primer boleto para el Masters en 2011.

En su primer viaje al Augusta National, Matsuyama ganó la Silver CUp como amateur y compartió el puesto 27.

Un año después ocupó el puesto 54 en el Masters, convirtiéndose en el primer amateur en pasar el corte de forma consecutiva desde Manny Zerman entre 1991 y 1992.

En 2013, tras convertirse en profesional, compartió el décimo puesto en el Abierto de Estados Unidos y se coló entre los 50 mejores de la clasificación mundial.

En 2014 ganó el Memorial Tournament, la primera victoria de un japonés en el circuito PGA estadounidense en seis años, y en 2017 terminó segundo en el Abierto de Estados Unidos, igualando el mejor resultado hasta ahora de un nipón en un Grand Slam.

Ese año, en el que llegó a ser número dos mundial, ganó su segundo título en Phoenix y el evento del WGC en Akron, última victoria antes de una sequía de 87 torneos de la que se despidió colocándose la chaqueta verde.

Para acabar con esa mala racha, Matsuyama comenzó a trabajar con el entrenador Hidenori Mezawa. "Los últimos tres años ha habido diferentes razones por las que no he sido capaz de ganar", dijo.

"Ahora tengo un entrenador conmigo de Japón. Ha sido una gran ayuda, un gran beneficio. Puedo hablar con él de las cosas que siento en mi swing, y siempre me da buenos comentarios. Tiene buen ojo", describió Matsuyama, quien se comunica en japonés a través de un intérprete.

La humilde nueva estrella, que es seguida por los medios de comunicación japoneses allá donde juega, dijo que la víspera del arranque del Masters presintió que algo bueno le esperaba.

"Llegué a Augusta con pocas o ninguna expectativa, pero a medida que avanzaba la semana, mientras practicaba, especialmente el miércoles, volví a sentir algo", dijo. "Encontré algo en mi swing. Y cuando eso ocurre, la confianza vuelve. Y así empecé el torneo con mucha confianza".

Con su victoria en el Augusta National, Matsuyama cuenta con seis triunfos de la PGA estadounidense, la misma cifra que suman el resto de golfistas japoneses.

Este domingo, sin embargo, se negó a proclamarse como el mejor jugador de su país.

"No puedo decir que sea el más grande", afirmó. "Sin embargo, soy el primero en ganar un 'Major, ese listón lo he puesto".