La receta de Draghi para Italia: déficit y obras públicas

Milán (AFP) –

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El jefe de gobierno italiano y prestigioso economista Mario Draghi, conocido como el salvador de la eurozona con el lema "cueste lo que cueste" cuando era líder del BCE, aplica la misma receta a Italia: dejar que se dispare el déficit e invertir millones de euros en obras públicas.

Paralelamente Draghi instó a acelerar la campaña de vacunación contra el covid para mantener el programa de reaperturas graduales de los varios sectores económicos azotados por la pandemia a partir del 26 de abril, "un riesgo calculado", según anunció.

"Como los gobiernos de la inmediata posguerra tenemos la responsabilidad de poner en marcha la reconstrucción", explicó al asumir el cargo en febrero el ex presidente del Banco Central Europeo (BCE).

Una treintena de comisionados con poderes especiales han sido designados para completar 57 proyectos de construcción de infraestructuras, empantanados en la legendaria burocracia italiana, por un coste de 83.000 millones de euros (casi 100.000 millones de dólares).

Esos proyectos, parte de los cuales serán financiados por el fondo europeo para la recuperación de 750.000 millones de euros (900.000 millones de dólares), tienen como objetivo renovar o construir nuevas líneas ferroviarias, autopistas e incluso puertos.

Con ello se espera la creación de 118.000 puestos de trabajo antes del 2025, después de que en 2020 se perdieran casi un millón de empleos por la pandemia.

El derrumbe del puente Morandi en Génova en 2018, que se cobró la vida de 43 personas, disparó las alarmas sobre las envejecidas infraestructuras del país.

- "Señal fuerte" -

"Es una señal muy fuerte, se trata de millones de euros en inversiones que estuvieron bloqueados durante años, incluso décadas", comentó a la AFP Giuliano Noci, profesor de estrategia de la Escuela Politécnica de Milán.

"Son obras públicas cruciales para el país", recalcó.

Con una primera ampliación presupuestaria de 32.000 millones de euros, seguida por otra de 40.000 millones de euros para financiar medidas de estímulo, el déficit público se disparará al 11,8% del PIB este año, un récord en la zona euro.

"Visto con los ojos de ayer, esa situación sería muy preocupante", admitió el mismo Draghi.

Sin embargo, las circunstancias han cambiado y la pandemia "ha legitimado la creación de mucha deuda", la cual será reembolsada una vez que se vuelva a registrar un "crecimiento durable".

La crisis sanitaria destrozó las normas europeas que establecían un déficit máximo de 3% del PIB y del 60% para la deuda.

"El Pacto Europeo de Estabilidad ya no tiene sentido, se diseñó hace 25 años, desde entonces hemos tenido primero una crisis financiera en 2010 y ahora la pandemia. Se ha demostrado que la política de austeridad ha sido un fracaso", estimó Giuliano Noci.

La terapia de choque administrada a la economía italiana, que lleva veinte años sin crecer, no sería posible sin los fondos del plan de recuperación europeo.

Roma va a recibir la mayor parte, a saber, 191.500 millones euros (unos 229.000 millones de dólares) en subvenciones y préstamos.

La tercera mayor economía de la zona euro depende en gran medida de ese inesperado dinero, que está vinculado a la presentación ante la Unión Europea a finales de abril de un plan de gastos detallado.

- La deuda se dispara -

Mientras espera los fondos europeos, la deuda pública italiana se dispara y debería alcanzar la vertiginosa cifra del 159,8% del PIB en 2021, para disminuir luego gradualmente.

La deuda de Italia se encuentra al mismo nivel que la de Grecia en 2011.

¿Podríamos tener una nueva crisis de la deuda en la zona euro provocada por Italia?

"No, la situación no es comparable, porque Roma no depende de inversionistas extranjeros para pagar su deuda, que está principalmente en manos de bancos y hogares italianos", explicó a la AFP Jesús Castillo, economista de Natixis.

Además, "Italia tiene un excedente comercial en comparación con el resto del mundo y cuenta con una industria sólida", agregó.

Es más, el BCE no defraudará a Italia porque "tiene los medios para estabilizar los mercados financieros y tiene la potencia de fuego suficiente para aliviar las posibles presiones sobre las tasas de interés italianas".