Policía brasileña mata a un jefe miliciano de Río de Janeiro

Río de Janeiro (AFP) –

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La policía dijo el sábado que durante una redada ha matado a Wellington "Ecko" da Silva Braga, uno de los criminales más buscados en Brasil, acusado de liderar el grupo miliciano más grande de Río de Janeiro.

La policía informó que 21 agentes se movilizaron para capturar a Braga, presunto jefe de un grupo dedicado al tráfico de drogas y la extorsión conocido como Liga de la Justicia o Bonde do Ecko, después de enterarse de que estaría en la casa de su esposa para el Día de San Valentín brasileño.

Braga huyó cuando la policía llegó a la residencia en la favela Tres Pontes, en el oeste de Río de Janeiro, lo que provocó que un oficial le dispara e hiriera, informó el funcionario de inteligencia policial Thiago Neves en una conferencia de prensa.

Después de ser capturado, la policía volvió a dispara a Braga cuando intentaba quitarle el arma a un oficial, dijo Neves.

El presunto criminal murió a causa de las heridas de bala cuando la policía lo llevaba al hospital.

Sobre Braga pesaban varias órdenes de captura por tráfico de drogas, extorsión y asesinato.

La policía dijo que el fallecido era "el jefe de la milicia activa más grande del estado de Río de Janeiro".

"Hoy es un día importante. Dimos un golpe duro a las bandas criminales del estado. Felicitaciones a la policía por la operación quirúrgica y secreta que capturó a Ecko, el jefe de la milicia más buscado en Brasil", escribió el gobernador del estado de Rio de Janeiro, Claudio Castro, en Twitter.

Los grupos de milicias paramilitares controlan más de la mitad del territorio de la ciudad de Río de Janeiro, instalando un reino de terror en las favelas en las que viven más de dos millones de personas, según un estudio realizado el año pasado por un consorcio de universidades y plataformas de vigilancia en línea.

Los miembros de las milicias suelen ser expolicías u antiguos miembros de las fuerzas de seguridad.

Inicialmente se formaron como grupos de vigilancia del vecindario para proteger a los residentes de las bandas de narcotraficantes en la ciudad, conocida por la alta criminalidad.

Estos grupos se convirtieron pronto en bandas del crimen organizado, controlando sectores como el servicio de Internet, la televisión por cable, el transporte y, más recientemente, la construcción.