La creciente sombra de los yihadistas en Mozambique

© France 24

Desde 2017, la insurgencia que asola el norte de Mozambique ha costado cerca de 3.000 vidas y ha desplazado a más de 700.000 personas. El pasado 23 de marzo, militantes vinculados al grupo Estado Islámico (EI) atacaron la localidad de Palma, lo que llevó al grupo energético francés Total a cerrar sus operaciones en la región, a pesar de haber invertido más de 20.000 millones de dólares en la exportación de gas natural. Todos los proyectos están detenidos, esperando que se restablezca la seguridad, pero el Gobierno mozambiqueño se niega por ahora a aceptar una intervención militar externa.