Los retos de Joe Biden: el coronavirus, una pandemia que expuso la desigualdad en EE. UU. (1/6)

El presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, ya definió una serie de propuestas para hacer frente a la emergencia originada por la pandemia de Covid-19.
El presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, ya definió una serie de propuestas para hacer frente a la emergencia originada por la pandemia de Covid-19. © Tom Brenner / Reuters

Joe Biden hereda un Estados Unidos sumido en plena crisis sanitaria. El país es el más golpeado del mundo por la pandemia hasta el momento, con 23,3 millones de contagios y casi 400.000 muertes. La población latina y afrodescendiente ha sufrido los efectos más duros de la crisis, tanto por la dificultad para acceder a los servicios de salud como por una discriminación que no ha dejado de intensificarse. Para hacer frente a la situación, Biden definió su propuesta que, entre otras cosas, contempla la distribución equitativa de tratamientos y vacunas.

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Para mediados de febrero Estados Unidos tendría más de 500.000 muertos por Covid-19. Así lo pronostica Rochelle Walensky, la directora entrante del Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC). Cifra, no muy alejada de los más 400.000 muertos que ya registra el país y cuya cifra de contagios supera los 250.000 personas al día.

En medio de esta emergencia, los más afectados han sido los latinos y los afroamericanos; que son tres veces más propensos a contagiarse del virus que la población blanca. El CDC también indica que los latinos tienen el doble de probabilidad de morir por el virus que los blancos. 

Al 13 de enero, 60.140 latinos murieron por Covid-19 representando cerca del 18,2% del total de las muertes en Estados Unidos. Los latinos entre 35 a 44 años tienen una tasa de mortalidad del 46,5% en comparación con el 19,5% de los blancos y son los más afectados cuando se mide por distribución de la enfermedad en zonas similares y en proporción a la población.  

Estas comunidades son las más afectadas y expuestas porque muchos de ellos tienen trabajos esenciales que no les permite trabajar desde casa y tienen que depender del transporte público o vivir en condiciones de hacinamiento. 

Archivo: Una decena de personas hace fila en la mesa de votación de la Biblioteca John F. Kennedy cuando comienza la votación anticipada antes de las elecciones presidenciales en Hialeah, Florida, Estados Unidos, 19 de octubre de 2020.
Archivo: Una decena de personas hace fila en la mesa de votación de la Biblioteca John F. Kennedy cuando comienza la votación anticipada antes de las elecciones presidenciales en Hialeah, Florida, Estados Unidos, 19 de octubre de 2020. © María Alejandra Cardona / Reuters

Además de esto, los latinos son la minoría que menos cobertura de salud tiene en el país. Uno de cada cuatro latinos no tiene seguro, haciendo que los costos para visitar un médico cuando hay una emergencia sean muchísimo más altos y terminen generando un efecto de bola de nieve. Entre menos gente tenga acceso a la salud, más rápido se propaga el virus en esta población por falta de cuidado preventivo. 

“Se ha muerto mucha gente que no tiene seguro médico y que por miedo no va a los hospitales. Miedo a las grandes cuentas que le quedan a uno”, dice Juana Vega, una salvadoreña que lleva 33 años en Estados Unidos y que habló con France 24. Según ella, aunque supuestamente sea una tierra de oportunidades, el mismo sistema somete porque “si yo no tengo dos trabajos, no puedo sacar a mis hijos adelante, pero por tener el ingreso de dos trabajos no califico para obtener salud pública”.

La discriminación contra los latinos y los inmigrantes agravan la emergencia 

Otro factor que desincentiva el acceso a la salud y a los servicios sociales es la creciente discriminación contra el latino y contra el inmigrante. “La agresividad, la hostilidad, el atropello que nosotros hemos visto de la administración a nuestra comunidad se ha manifestado en miedo a recibir servicios, muchos problemas de salud mental y en la práctica problemas sociales que también perjudican la salud”, afirma Catalina Sol, directora de la Clínica del Pueblo, una organización sin ánimo de lucro que brinda servicios de salud a las minorías en Washington. 

La vacunación representa otro gran reto de salud pública para la población en general, pero desproporcionadamente para las minorías que son excluidas del sistema de salud. A falta de información sobre los costos y de una estrategia clara, muchas personas en riesgo prefieren no aplicarse la vacuna y alargar aún más el problema. 

“La coordinación y la homogeneización de cómo se iba a implementar el sistema de vacunación no fue claro y al no ser claro, como ocurrió con las recomendaciones de bioseguridad donde cada estado desarrolló su propia estrategia de implementación, esto generó confusión”, dijo a este medio Sandra Pedraza, directora médica de medicina paliativa del Sibley Memorial Hospital. 

Frente a los grandes retos que ha traído la pandemia y que ha reflejado otros problemas de inequidad y segregación racial, Joe Biden tiene como objetivo proporcionar una guía nacional clara, consistente y basada en evidencia sobre cómo las comunidades deben navegar la pandemia. El demócrata quiere también planificar la distribución efectiva y equitativa de tratamientos y vacunas e implementar mandatos de máscaras en todo el país trabajando con gobernadores y alcaldes. 

Para poner estas y otras estrategias en marcha, tratará de que el Congreso apruebe en sus primeros días de gobierno los 1,9 billones de dólares que quiere destinar a hacer frente a la pandemia y a la crisis económica. Un presupuesto que analistas dicen, será difícil de aprobar en el Senado teniendo en cuenta los planes de rescate financiero que fueron aprobados recientemente. 

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