Historia

Myanmar, el fugaz paso de la democracia en un país dominado por los militares

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Tras 49 años de hegemonía en Myanmar, y con apenas una década de gobiernos civiles, el Ejército nuevamente se instaló en el poder. El golpe de Estado del 1 de febrero de 2021, que derrocó a Aung San Suu Kyi derrumba años de esfuerzos respaldados por Occidente para establecer la democracia en este país del Sudeste Asiático. Suu Kyi es hija del general asesinado Aung San, quien luchó por la independencia birmana del Imperio Británico. 

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Myanmar, también conocida como Birmania, es un país donde los militares gobernaron por cerca de cinco décadas. La historia contemporánea de este país asiático comenzó en octubre de 1947, cuando el primer ministro británico, Clement Attlee, y el primer ministro birmano, U Nu, firmaron un acuerdo de independencia para convertir a Birmania en un estado independiente.

U Nu llegó al poder a principios de ese año, después del asesinato del general Aung San, líder nacionalista, cuya hija Aung San Suu Kyi se convertiría en años posteriores en una crucial figura política a favor de la democracia.

Aung San Suu Kyi, líder de la Liga Nacional por la Democracia (LND) de Myanmar, e hija del general y líder independentista asesinado Aung San.
Aung San Suu Kyi, líder de la Liga Nacional por la Democracia (LND) de Myanmar, e hija del general y líder independentista asesinado Aung San. ©

La entonces Birmania se independizó oficialmente en enero de 1948 y fue nombrada Unión de Birmania. 14 años más tarde, en 1962, U Nu fue derrocado en un golpe militar encabezado por el general Ne Win, que marcó el comienzo de 49 años de gobierno autoritario del Ejército. La impronta de la opresión militar de Ne Win fue la de aplastar las manifestaciones de ese año con extrema violencia, al punto de dinamitar el edificio del sindicato de estudiantes de la Universidad de Rangún. 

En 1988, el resentimiento hacia el gobierno militar en Birmania se desbordó y estalló en protestas a favor de la democracia. Las calles de la capital, Rangún, se inundaron de cientos de miles de personas de todos los niveles de la sociedad birmana. Incluso los soldados participaron en la protesta, en la que marchaban monjes budistas, estudiantes universitarios, trabajadores en huelga y funcionarios públicos. Como si fuera un espejo de 1962, miles de ciudadanos murieron por el aplastamiento de las fuerzas armadas en septiembre de 1988. 

Acusado por Occidente de montar un falso golpe de Estado para mantener la estructura de poder, otro general se hizo con el poder y declaró la ley marcial. Saw Maung asumió el mando del país como gobernante militar de Birmania, y le cambió el nombre al país por el de Myanmar.

El ascenso de Aung San Suu Kyi, emulando la lucha de su padre asesinado

En ese mismo año, 1988, Aung San Suu Kyi y otros líderes a favor de la democracia formaron la Liga Nacional de la Democracia (LND), un partido político en contra de los militares gobernantes.

Deseosa de continuar con el legado de su padre, se convirtió en la secretaria general del partido que pedía con vehemencia el fin del régimen militar. Pero la junta militar puso a la carismática y popular líder prodemocracia bajo arresto domiciliario en julio de 1989 por "poner en peligro al Estado".

Un año después y como fruto de las protestas de 1988, Myanmar celebró elecciones generales. El clamor social se manifestó en la victoria aplastante del partido de Aung San Suu Kyi, la Liga Nacional para la Democracia. Pero la junta militar simplemente ignoró ese resultado y el Ejército emergió como el ganador indiscutible.

Ciudadanos de Myanmar sostienen una foto de la líder Aung San Suu Kyi, después de que los militares tomaran el poder en un golpe de Estado en Myanmar. Frente a la sede de Naciones Unidas, en Bangkok, Tailandia, el 2 de febrero de 2021.
Ciudadanos de Myanmar sostienen una foto de la líder Aung San Suu Kyi, después de que los militares tomaran el poder en un golpe de Estado en Myanmar. Frente a la sede de Naciones Unidas, en Bangkok, Tailandia, el 2 de febrero de 2021. © Reuters/Jorge Silva

Pese a la frustración de la oposición, el activismo político de Aung San Suu Kyi en favor de la democracia y la libertad, le valieron el premio Nobel de Paz en 1991 y numerosos otros galardones internacionales. Panorama contradictorio en su país, donde los militares la mantuvieron arrestada por un total de 15 años, hasta que finalmente fue liberada el 13 de noviembre de 2010. 

2011: el año en que se puso fin a 49 años de regímenes militares en Myanmar

Luego de fuertes presiones internacionales y tras dos décadas de dictadura, Myanmar celebró elecciones. En consecuencia, el 31 de enero de 2011 se formó un nuevo parlamento de mayoría militar y, en febrero, fue elegido el también militar Thein Sein para convertirse en el primer presidente civil del país después de medio siglo.

Aunque la junta militar de Myanmar cedió oficialmente el poder al nuevo Gobierno de Thein Sein, marcando el comienzo de una era civil, el país seguía siendo dominado por los mismos generales autoritarios. Muestra de ello es que el Parlamento estaba controlado en un 83 por ciento por militares aliados con el régimen. En cambio, la mayor fuerza a favor de la democracia del país, el partido de Aung San Suu Kyi, tenía un fuerte respaldo de la opinión pública, pero ninguna influencia política.

Las elecciones históricas para la asunción de la Liga Nacional por la Democracia

En 2015, Myanmar tenía sed de cambio. Los votantes hicieron fila desde la madrugada del 8 de noviembre para elegir por mayoría al partido Liga Nacional de la Democracia, en cabeza de Aung San Suu Kyi. 

Pero la ley birmana le prohibió convertirse en presidenta por tener hijos con otra nacionalidad a la de Myanmar. De manera que su aliado, Htin Kyaw, fue seleccionado para dirigir el gobierno. El 30 de marzo de 2016, Kyaw se convirtió en el primer civil elegido presidente desde 1962. Sin embargo, Aung San Suu Kyi le prometió a los birmanos que ella sostendría el verdadero poder en cualquier gobierno dirigido por la Liga Nacional por la democracia. 

Además, la Nobel de Paz dijo que su prioridad sería ponerle fin a los conflictos étnicos que involucran a más de 20 grupos rebeldes y que han mantenido a Myanmar en un estado de guerra civil desde la independencia en 1948.

El éxodo rohingya que empañó el Gobierno liderado por Aung San Suu Kyi

En 2017, su promesa bandera de campaña se vio fuertemente criticada en el mundo, por la persecución del Ejército contra la minoría étnica rohingya, de credo musulmán. La violencia entre militares y civiles que estalló en el estado de Rakhine provocó el éxodo de más de 723.000 rohingyas a Bangladesh, a partir del 25 de agosto.

Refugiados rohingya se congregan para una oración, en el campamento de Kutupalong, en Cox’s Bazar, Bangladesh, el 25 de agosto de 2019, en el segundo aniversario del éxodo masivo desde Myanmar.
Refugiados rohingya se congregan para una oración, en el campamento de Kutupalong, en Cox’s Bazar, Bangladesh, el 25 de agosto de 2019, en el segundo aniversario del éxodo masivo desde Myanmar. REUTERS/Rafiqur Rahman

En su defensa, el gobierno de Aung San Suu Kyi argumenta que los rohingyas son migrantes musulmanes originarios de Bangladesh que emigraron a Myanmar durante la ocupación británica y que no pertenecen propiamente al territorio birmano, motivo por el cual el Ejército ejecutó una brutal represión de esta minoría étnica. 

Aún así, el partido de Aung San Suu Kyi arrasó en los comicios del pasado 8 de noviembre de 2020, y se postulaba para continuar en el poder por cinco años más.

Pero el Ejército alegó durante semanas que las urnas estaban plagadas de irregularidades y aseguraron haber descubierto más de diez millones de casos de fraude electoral. Motivo por el cual justificaron el golpe de Estado que cobija a Myanmar con el temor de un pasado opresor de los militares. 

Con Reuters Y AFP

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