La minoría hazara en Afganistán y Paquistán, blanco de ataques terroristas

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El pueblo hazara, una minoría étnica practicantes del islam chiita en Afganistán y Pakistán, se ha visto obligado a huir del territorio afgano. En enero de 2021, una masacre provocada por la rama afgano-paquistaní del autodenominado Estado Islámico en Pakistán generó la ira de la población, que pide protección y no duda en volver a las armas para hacer justicia. 

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La minoría chiíta hazara carga sobre sus espaldas décadas de violencia. El último episodio fue un atentado perpetrado por el autodenominado grupo Estado Islámico en la provincia de Baluchistán, una zona de Pakistán muy inestable, prohibida para los extranjeros y desde donde llegan pocas noticias sobre la violencia en la zona. Murieron diez personas. 

No es la primera vez que la minoría se ve afectada, pero lo ocurrido generó la reacción de muchos hazara. Como señal de protesta, se negaron a enterrar los cuerpos de los asesinados y le pidieron al primer ministro paquistaní, Imran Khan, una mayor protección por parte del Estado.

“Tuvimos que cavar una fosa común. Señor primer ministro, por el amor de Dios, haga justicia. Estamos sentados en este frío desde hace 5 noches. Por favor, haga justicia”, dijo Masooma Batool, hermana de una de las víctimas.

La provincia de Baluchistán es considerada la más peligrosa de Paquistán. Allí, el autodenominado grupo Estado Islámico y los talibanes se han establecido en la región y la minoría chiíta se ha convertido en un blanco habitual en la zona. 

En Afganistán la situación no es distinta. Allí, son muchos los que piensan en tomar de nuevo las armas para luchar por sus territorios y piden asistencia al Gobierno en Kabul, que no da respuesta a sus peticiones.

“Debo luchar, sé que estoy viejo, soy diabético, pero estoy obligado. O muero, o recupero mi propiedad. Quinientos agricultores como yo están listos a seguirme si el Gobierno nos da armas y salario”, dijo Assadullah Khan, agricultor y habitante del distrito Poto, que cuenta con 72 años de edad.

La comunidad hazara solo obtuvo los mismos derechos que el resto de la ciudadanía con la constitución afgana del 2004. Pero la minoría chiita, subrepresentada en las instituciones, se siente desdeñada por el gobierno de Kabul.

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