Saltar al contenido principal

'De la guerra a la PAZarela': los diseños de los excombatientes de las FARC

Una modelo desfila prendas diseñadas por excombatientes de la guerrilla de las FARC. 'De la Guerra a la PAZarela' es el nombre del desfile de modas que organizó un grupo de desmovilizados de las FARC que viven en el Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación (ETCR) La Fila, ubicado en el municipio de Icononzo, en el departamento de Tolima, el 18 de septiembre de 2019.
Una modelo desfila prendas diseñadas por excombatientes de la guerrilla de las FARC. 'De la Guerra a la PAZarela' es el nombre del desfile de modas que organizó un grupo de desmovilizados de las FARC que viven en el Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación (ETCR) La Fila, ubicado en el municipio de Icononzo, en el departamento de Tolima, el 18 de septiembre de 2019. Mauricio Dueñas Castañeda / EFE

En la Universidad de Los Andes, en Bogotá, Colombia, Tejiendo Paz, una cooperativa de excombatientes de las FARC, expuso una colección de 100 prendas que confeccionaron y acompañaron con positivos mensajes sobre el pacto que permitió la desmovilización de la antigua guerrilla.

Anuncios
Una modelo sostiene un cartel que dice "Implementación del acuerdo, ahora" durante el desfile de moda "PAZarela", la primera presentación de ropa hecha por excombatientes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Una modelo sostiene un cartel que dice "Implementación del acuerdo, ahora" durante el desfile de moda "PAZarela", la primera presentación de ropa hecha por excombatientes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Luisa González / Reuters

Los carteles fueron escritos por los excombatientes en defensa del acuerdo que firmaron con el Estado en 2016 y acompañaron a las modelos en pasarela delante de un abultado público de profesores y estudiante.
Los carteles fueron escritos por los excombatientes en defensa del acuerdo que firmaron con el Estado en 2016 y acompañaron a las modelos en pasarela delante de un abultado público de profesores y estudiante. Luisa González / Reuters

El desfile se pensó y organizó como un ejercicio sencillo: en un pasillo de la Universidad de los Andes se extendió una modesta alfombra roja por la que pasaron las modelos que desfilaron voluntariamente. No hubo luces pero sí muchos aplausos al final. El evento tardó 15 minutos.
El desfile se pensó y organizó como un ejercicio sencillo: en un pasillo de la Universidad de los Andes se extendió una modesta alfombra roja por la que pasaron las modelos que desfilaron voluntariamente. No hubo luces pero sí muchos aplausos al final. El evento tardó 15 minutos. Mauricio Dueñas Castañeda / EFE

El evento lo ayudó a organizar Ángela María Herrera, que estudió ciencias políticas, se declara una apasionada por la moda y su marca, Manifiesta, es la plataforma donde se vende la ropa confeccionada por Tejiendo Paz, un emprendimiento "autogestionado" por los excombatientes.
El evento lo ayudó a organizar Ángela María Herrera, que estudió ciencias políticas, se declara una apasionada por la moda y su marca, Manifiesta, es la plataforma donde se vende la ropa confeccionada por Tejiendo Paz, un emprendimiento "autogestionado" por los excombatientes. Luisa González / Reuters

En La Fila, sitio en el que viven 288 exguerrilleros, Jimmy Rodríguez, sentado detrás de las prendas de exhibición, es uno de los encargados de operar las máquinas planas y la fileteadora. Durante los 21 años que estuvo en la selva, Rodríguez cosía los uniformes de los guerrilleros. Esa experiencia le sirvió para poder dedicarse a confeccionar prendas como Kimonos, chalecos de gamuza y vestidos que se mostraron durante el desfile.
En La Fila, sitio en el que viven 288 exguerrilleros, Jimmy Rodríguez, sentado detrás de las prendas de exhibición, es uno de los encargados de operar las máquinas planas y la fileteadora. Durante los 21 años que estuvo en la selva, Rodríguez cosía los uniformes de los guerrilleros. Esa experiencia le sirvió para poder dedicarse a confeccionar prendas como Kimonos, chalecos de gamuza y vestidos que se mostraron durante el desfile. Mauricio Dueñas Castañeda / EFE

Con la venta de las prendas, cuyo precio estaba entre 25.000 y 78.000 y pesos, unos 7 y 23 dólares, buscan recuperar los 600.000 pesos que invirtieron, unos 177 dólares que cada excombatiente de esa cooperativa aportó al proyecto para hacerlo sostenible a largo plazo y seguir demostrando que su apuesta es por la paz.
Con la venta de las prendas, cuyo precio estaba entre 25.000 y 78.000 y pesos, unos 7 y 23 dólares, buscan recuperar los 600.000 pesos que invirtieron, unos 177 dólares que cada excombatiente de esa cooperativa aportó al proyecto para hacerlo sostenible a largo plazo y seguir demostrando que su apuesta es por la paz. Luisa González / Reuters

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.