Río de Janeiro: un retrato del carnaval prohibido a través de los bate-bola

Por primera vez en 102 años, Río de Janeiro se ha quedado sin los tradicionales festejos del carnaval por causa del coronavirus. Con el sambódromo cerrado y las calles vacías, muchos cariocas optaron por celebrar el carnaval en familia. Es el caso de muchos grupos de bate-bola: son clowns que desfilan con ropas suntuosas y máscaras en los barrios periféricos de la ciudad. Durante horas golpean el suelo con una pelota que provoca un fuerte un estruendo. Poco conocidos fuera de Brasil, los bate-bola representan el carnaval más popular.