Pese a la brutalidad policial, los manifestantes desafían al miedo en Myanmar

La campaña de desobediencia, a la que se han unido sectores dispares de la sociedad desde monjes budistas, policías, estudiantes o minorías étnicas, pide ahora la participación de los funcionarios públicos a la huelga. "Quiero que más gente se una a las protestas, no queremos que nos vean como débiles. Nosotros, los estudiantes, tenemos nuestro futuro, tenemos que resistir para no vivir bajo una dictadura militar”, reclamó Thwe Ei Sann, un joven manifestante. Y es que son los jóvenes quienes, pese a la brutal represión, lideran las protestas en las diferentes ciudades.