La ONU califica la situación de represión en Myanmar como un "desastre para los DD. HH."

En su represión, las fuerzas de seguridad han matado al menos a 860 personas desde el alzamiento militar en Myanmar, según el grupo activista Asociación de Asistencia a Prisioneros Políticos. Hlaing, jefe de los generales, ha negado esta cifra y asegura que la víctimas apenas alcanzan las 300. A la suma también incluye la muerte de 47 policías.